El registro facilita el transporte de productos, evita decomisos y permite la actualización de información productiva en cada campaña agrícola

El inspector fitosanitario de material vegetal de propagación del Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (SENASAG) en Santa Cruz, ingeniero Edwin Beltrán García, explicó en detalle el funcionamiento, alcance y beneficios del Registro Único Nacional de Productores Agrícolas (RUPA), un documento clave para la formalización y control de la producción agrícola en el país.

El profesional señaló que el RUNPA es una herramienta fundamental para la identificación oficial de los productores y su actividad productiva. “Esto es básicamente como hacer el carnet de identidad de productores, es decir, acredita a lo que se dedica en cuanto a su producción”, destacó, resaltando que este documento permite validar la actividad agrícola de manera formal y legal.

Beltrán explicó que el certificado facilita la movilización de productos agrícolas dentro y fuera del departamento. “Puede ser certificada para moverse interdepartamental e intradepartamental”, indicó, subrayando que este respaldo es clave para evitar inconvenientes en los controles de tránsito.

Asimismo, destacó su utilidad en la trazabilidad y control de la producción, ya que permite al productor tramitar la guía de movimiento vegetal. “Lo puede mover sin ningún problema cuando en los puestos de control u otra institución que pare su carga lo demuestre, sin ningún inconveniente”, precisó.

Cómo obtener el RUNPA

El trámite es accesible y se realiza en oficinas del SENASAG a nivel local o departamental, presentando una carta de solicitud, copia de carnet de identidad y un croquis de ubicación. “Con eso se extiende su liquidación para poder hacer la inspección en el predio agrícola y poder entregarle su certificado RUNPA”, detalló.

En cuanto a su vigencia y costo, informó que el registro tiene una duración de cinco años calendario y un valor de 150 bolivianos. El trámite puede realizarse en distintas oficinas del SENASAG a nivel nacional. “Esto se puede realizar en las oficinas locales, ya sea en la departamental Santa Cruz o en otros lugares donde estén los colegas del SENASAG”, indicó.

“Debemos socializar que tenemos 4.000 títulos por entregar. Estos títulos tienen que estar en manos de sus dueños, no en las oficinas del INRA”

Sobre las consecuencias de no contar con este registro, Beltrán fue claro al señalar que se trata de un documento esencial para la comercialización y el transporte de productos agrícolas. “Es muy importante, de fácil acceso y económico en cuanto al tema de su producción de granos. Si no llega a tener este registro, es susceptible al decomiso o es difícil identificar de dónde es su producción”, advirtió.

Agregó además que la falta del documento puede derivar en sanciones durante los controles. “Multa, sanción o retención para verificar si su carga es legal o qué es lo que transporta”, explicó.

Respecto al tiempo de emisión, indicó que el proceso demora aproximadamente dos semanas, desde la inspección hasta la entrega del certificado. Asimismo, explicó que durante la vigencia del RUPA el productor debe mantener actualizada su información productiva.

“En esos cinco años el productor tiene la responsabilidad en cada gestión o cada campaña de hacer conocer al SENASAG mediante su solicitud de actualización de cultivo”, señaló, añadiendo que esta información permite estimar rendimientos y monitorear la evolución de la producción agrícola.

Finalmente, en relación a la superficie de siembra, aclaró que no es obligatorio mantenerla fija. El productor declara su superficie total, sin embargo, esta puede variar según la campaña agrícola. “No siempre siembran todo lo permitido, a veces puede aumentar su área de siembra según su capacidad y condiciones, no hay ningún problema”, concluyó.

Redacción: Publiagro