La Asociación de Productores de Semillas (ASOSEMILLAS) emitió un pronunciamiento público en el que denuncia serias dificultades operativas para el traslado interdepartamental de semillas en Bolivia, situación que estaría afectando directamente la logística agrícola y el abastecimiento oportuno de material certificado en plena campaña productiva.
El reclamo apunta al Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (SENASAG), entidad responsable de la emisión de la Guía de Movimiento Vegetal (GMV), documento obligatorio para el transporte de semillas y productos vegetales dentro del país.
Según el pronunciamiento difundido por ASOSEMILLAS, productores y operadores logísticos reportaron la imposibilidad práctica de obtener la GMV para trasladar semillas desde Yacuiba, en Tarija, hacia Santa Cruz, debido a que la instancia correspondiente no estaría procesando las emisiones durante fines de semana.
La organización advirtió que esta situación genera múltiples impactos negativos para el sistema productivo nacional.
“Bloquea el flujo regular de semillas certificadas para campañas agrícolas, incrementa costos y riesgos logísticos, pone en riesgo material genético de alta calidad y afecta la continuidad del sistema semillero”, señala el documento institucional.
Además, ASOSEMILLAS considera que estas interrupciones debilitan la formalidad del sector y generan incentivos para recurrir a circuitos informales o ilegales de comercialización.

Riesgo para la campaña agrícola
El sector semillero remarcó que la semilla certificada constituye un insumo estratégico para la productividad agrícola, la competitividad y la seguridad alimentaria del país.
En ese sentido, advirtió que cualquier interrupción en los trámites de transporte y fiscalización puede provocar retrasos en siembras, incumplimiento de contratos y pérdidas económicas para productores agrícolas.
“La GMV debe ser un instrumento habilitante, previsible y operativo, no un cuello de botella que paralice abastecimiento y producción”, sostiene el pronunciamiento.
ASOSEMILLAS exigió al SENASAG restablecer de manera inmediata la atención y emisión de las guías para el traslado de semillas, además de emitir un instructivo oficial que precise requisitos, tiempos máximos de respuesta y mecanismos de continuidad operativa, incluso en plataformas digitales.
Contrabando y “bolsas blancas” agravan la crisis
El reclamo surge en un contexto donde el sector agrícola viene alertando sobre el crecimiento sostenido del contrabando y el uso de semillas ilegales conocidas como “bolsas blancas”.
De acuerdo con datos difundidos anteriormente por ASOSEMILLAS, alrededor del 60% de las áreas agrícolas en Bolivia serían sembradas con semillas no certificadas o ingresadas ilegalmente al país.
Asimismo, un reporte de la Asociación de Proveedores de Insumos Agropecuarios (APIA) estimó pérdidas superiores a Bs 111 millones debido al comercio ilegal de semillas, afectando tanto a empresas formales como al Estado y a los propios agricultores.
El problema también fue reflejado recientemente en estudios impulsados por instituciones privadas y gremiales, donde se advierte que el mercado ilegal de insumos agropecuarios en Bolivia podría alcanzar entre 108 y 151 millones de dólares, incluyendo semillas, fertilizantes y plaguicidas falsificados o de contrabando.
Según ASOSEMILLAS, las trabas operativas en sistemas oficiales pueden profundizar aún más este escenario, incentivando el crecimiento de mercados informales y debilitando el uso de semillas certificadas.
El sector reiteró su disposición al diálogo técnico y coordinación institucional, aunque advirtió que se reserva el derecho de activar instancias administrativas y de coordinación interinstitucional para defender la producción y el sistema formal de semillas en Bolivia.
Redacción: Publiagro



















