Factores como el clima, los costos, la disponibilidad de insumos y la tecnología redefinen la industria

En un contexto global marcado por la necesidad de producir más alimentos con mayor eficiencia y sostenibilidad, la industria de los alimentos balanceados atraviesa una etapa de profunda transformación. Lo que antes era un sector enfocado principalmente en la formulación nutricional, hoy evoluciona hacia un modelo más complejo, donde la tecnología, la digitalización y la inteligencia artificial comienzan a desempeñar un rol determinante en la toma de decisiones y en la competitividad de las empresas.

El ingeniero Giuseppe Bigliani explica que estas transformaciones responden a múltiples factores que están impactando directamente en el negocio. “Tiene que ver desde los ingredientes, la disponibilidad y los precios de los ingredientes, la cantidad de ingredientes, la pelea que hay entre el consumo humano contra el consumo animal, cómo están cambiando de precios y de disponibilidad, pero también los cambios geopolíticos en todas partes del mundo, las situaciones del medio ambiente, la sostenibilidad, que antes no se hablaba, el bienestar animal, los controles de calidad, las eficiencias y los diferentes procesos que están sucediendo”, señala.

A estos elementos se suman las crecientes normativas y regulaciones que rigen la producción, así como la necesidad de adaptarse a un entorno cada vez más exigente. En este escenario, la digitalización y la inteligencia artificial dejan de ser una opción para convertirse en herramientas clave dentro de la industria.

Clima y costos: factores que redefinen la producción

Si bien el clima tiene un impacto directo en la producción agrícola, su influencia también se traslada a la industria de alimentos balanceados a través de la disponibilidad y el costo de las materias primas. Cambios en fertilización, sistemas de riego, tipos de semillas y variaciones climáticas afectan la cadena productiva desde su origen.

“Para nosotros, lo más importante dentro de las plantas es las eficiencias productivas, las informaciones que tenemos en tiempo real para tomar decisiones, la posibilidad de tener más procesos térmicos y procesos que mejoren las especificaciones de la calidad de los ingredientes para entregar los mejores productos terminados para la producción animal, ya sea una mascota, una vaca lechera, un pollo de engorde, un camarón”

Foto: Publiagro
Foto: Publiagro

No obstante, dentro de las plantas de producción, el enfoque se centra principalmente en la eficiencia operativa y en la optimización de procesos. “Para nosotros, lo más importante dentro de las plantas es las eficiencias productivas, las informaciones que tenemos en tiempo real para tomar decisiones, la posibilidad de tener más procesos térmicos y procesos que mejoren las especificaciones de la calidad de los ingredientes para entregar los mejores productos terminados para la producción animal, ya sea una mascota, una vaca lechera, un pollo de engorde, un camarón”, destaca Bigliani.

Digitalización e inteligencia artificial: el nuevo eje de la industria

La incorporación de herramientas digitales ha permitido a las empresas acceder a información en tiempo real, facilitando la automatización de procesos y la toma de decisiones más precisas. Este avance abre la puerta a una gestión más eficiente y estratégica de las operaciones.

“Nos va a dar ayudar hacer un análisis, y antes de que yo aplique ciertos procesos o ciertos cambios en la planta, poder hacer un comparativo o una simulación que me ayude a ver qué va a pasar realmente cuando yo lo haga en la planta y eso es una ayuda de mucho nivel”, explica el especialista.

Estas tecnologías no solo permiten optimizar procesos productivos, sino también mejorar la gestión del talento humano, el control de calidad y el monitoreo de variables clave como el consumo energético, el uso de ingredientes, las condiciones de almacenamiento o la recepción de materias primas. La digitalización se consolida así como la base sobre la cual se construyen aplicaciones más avanzadas de inteligencia artificial.

Sin embargo, el principal reto radica en la capacidad del sector para adaptarse y aprovechar estas herramientas. La clave, según Bigliani, está en aprender a utilizarlas de manera efectiva para obtener información más precisa y oportuna. “El reto es aprender de esto para poder utilizarlo más, para que sea más preciso y para que dé más herramientas en tiempo real, para tomar decisiones más fácilmente o de una manera más precisa y no solo viendo unos rangos de posibilidades más amplios, que dan cierta incertidumbre para tomar las decisiones”, concluye.

De esta manera, la industria de los alimentos balanceados se encamina hacia un futuro donde la tecnología no solo optimiza procesos, sino que redefine la forma de producir, gestionar y responder a los desafíos de un mercado global cada vez más dinámico y exigente.

Redacción: Publiagro

Foto: Publiagro
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