El uso de inoculantes, cultivos de cobertura y manejo adecuado permite a los productores optimizar la nutrición y la eficiencia de sus cultivos

La fijación biológica del nitrógeno (FBN) es un proceso fundamental en el cultivo de soya, ya que permite a la planta obtener este nutriente esencial de manera natural a través de la asociación simbiótica con bacterias del género Bradyrhizobium. Gracias a este mecanismo, la soya puede cubrir gran parte de sus requerimientos nutricionales, mejorar su desarrollo vegetativo y contribuir a la fertilidad del suelo, reduciendo la necesidad de fertilización nitrogenada y favoreciendo sistemas productivos más eficientes y sostenibles.

Pedro Pablo Gómez, asesor técnico agrícola de Colombia, quien visitó Santa Cruz, explicó que para comprender bien la fijación biológica del nitrógeno en la soya, es importante conocer varios puntos clave:

  1. Qué es la fijación biológica del nitrógeno
    ¨Es un proceso natural mediante el cual bacterias benéficas (Bradyrhizobium) capturan el nitrógeno del aire y lo transforman en una forma que la planta de soya puede utilizar para su crecimiento y desarrollo¨, señaló Gómez.
  2. Relación simbiótica planta–bacteria
    ¨La soya forma nódulos en sus raíces donde viven estas bacterias. La planta les proporciona energía y un ambiente adecuado, y a cambio recibe nitrógeno, esencial para la formación de hojas, tallos y granos¨.
  3. Importancia para el rendimiento del cultivo
    ¨Una fijación eficiente puede aportar entre el 50% y más del 70% del nitrógeno que necesita la soya, influyendo directamente en el rendimiento y la calidad del grano¨, explicó Gómez.
  4. Rol de la inoculación
    En muchos suelos es necesario inocular la semilla con cepas adecuadas de Bradyrhizobium para asegurar una nodulación efectiva, especialmente en áreas nuevas de cultivo o donde la soya no se ha sembrado previamente.
  5. Condiciones del suelo
    ¨La FBN funciona mejor en suelos con buen drenaje, pH adecuado, buena aireación y niveles equilibrados de fósforo, azufre y otros micronutrientes¨, agregó.
  6. Factores que pueden limitar la fijación
    ¨El uso excesivo de fertilizantes nitrogenados, la compactación del suelo, la sequía o el estrés hídrico pueden reducir la formación de nódulos y la eficiencia del proceso¨.
  7. Beneficio para el sistema productivo
    ¨Además de beneficiar al cultivo de soya, la fijación biológica deja residuos de nitrógeno en el suelo, favoreciendo al cultivo siguiente dentro de la rotación¨.
Animación: Eos Data Analytics
Animación: Eos Data Analytics

«El manejo adecuado sería potenciar la fijación biológica del nitrógeno y mejorar el sistema mediante prácticas como el incremento de la materia orgánica en el suelo, el uso de siembra directa y la implementación de cultivos de cobertura”

En conjunto, la FBN es una herramienta clave para la rentabilidad y sostenibilidad del cultivo, ya que reduce costos, mejora la productividad y contribuye al cuidado del suelo.

Gómez agregó que ¨el nitrógeno varía mucho en el suelo; su disponibilidad depende principalmente de la materia orgánica. La soya, al igual que otras plantas leguminosas, tiene la capacidad de hacer una simbiosis con las bacterias Rhizobium, y esa simbiosis les permite captar nitrógeno atmosférico, nitrógeno que está en el ambiente. Las bacterias lo procesan en los nódulos que forman en las raíces y se lo entregan de forma disponible para la planta¨.

Explicó que este proceso funciona como un ¨feed back negativo¨, donde ambos organismos se benefician: ¨las bacterias ganan carbono que les provee la planta y la planta gana nitrógeno que le proveen las bacterias. Entonces, cuando se aplica fertilización nitrogenada, la planta detecta ese nitrógeno disponible, deja de necesitar tanto el que le está proveyendo la bacteria y puede empezar a reducir la inversión de energía en la nodulación¨.

Manejo ideal del nitrógeno en el cultivo de soya

Según Gómez, existen tres fuentes de nitrógeno para la soya: la fijación biológica, la fertilización nitrogenada mineral y el nitrógeno presente en el sistema.
¨El manejo adecuado sería potenciar la fijación biológica del nitrógeno y mejorar el sistema mediante prácticas como el incremento de la materia orgánica en el suelo, el uso de siembra directa y la implementación de cultivos de cobertura¨, explicó.

Recomendaciones

El asesor enfatizó: ¨Aprovechar las ventajas que dan las plantas leguminosas mediante la fijación biológica de nitrógeno y trabajarla correctamente. Escoger inoculantes de muy buena calidad, hacer un buen tratamiento de semilla, usar bioestimulantes y micronutrientes, e invertir en todo lo necesario para la FBN, sin escatimar en la calidad de los productos¨.

Con estas prácticas, los productores pueden maximizar la eficiencia del nitrógeno, mejorar la salud del suelo y aumentar la productividad de la soya, logrando sistemas agrícolas más sostenibles y rentables.

Fuente: Pedro Pablo Gómez
Redacción: Publiagro