El inicio de parcelas de investigación permitirá evaluar variedades adaptadas a las regiones del país, fortaleciendo la productividad y la resiliencia del sector soyero boliviano

El sector agropecuario boliviano mantiene su interés en la incorporación de biotecnología como una herramienta clave para mejorar la productividad y la resiliencia de los cultivos de soya. En este contexto, el presidente de la Asociación Nacional de Productores de Oleaginosas y Trigo (ANAPO), Abraham Nogales, resaltó la relevancia de la soya HB4 para el desarrollo agrícola del país.

“Está aprobada la soya HB4 y se va a comenzar con las parcelas de investigación para luego poder aplicarlas en un mediano plazo, pero sí el gobierno entrante ha manifestado su apertura hacia la biotecnología”, explicó Nogales, destacando la importancia de contar con un respaldo institucional para impulsar la innovación tecnológica en el agro boliviano.

Actualmente, los avances se centran en los procesos de investigación en campo del material HB4, un tipo de soya transgénica desarrollada con tecnología avanzada para resistir la sequía y mejorar la tolerancia de los cultivos frente a condiciones ambientales extremas. Las pruebas se están realizando con variedades seleccionadas que se ajusten a las características de cada región del país, de modo que para la próxima campaña se puedan implementar de manera eficiente y segura.

La soya HB4 ha sido reconocida internacionalmente por su capacidad de incrementar la productividad y reducir pérdidas por estrés hídrico, ofreciendo además beneficios ambientales al optimizar el uso del agua en los cultivos y garantizar un rendimiento más estable frente a la variabilidad climática. Su incorporación en Bolivia podría ser un hito para la agroindustria nacional, ya que permitiría no solo mejorar la competitividad de los productores locales, sino también fortalecer la seguridad alimentaria y abrir nuevas oportunidades de exportación.

“Está aprobada la soya HB4 y se va a comenzar con las parcelas de investigación para luego poder aplicarlas en un mediano plazo, pero sí el gobierno entrante ha manifestado su apertura hacia la biotecnología”

Nogales enfatizó que la adopción de esta biotecnología requiere coordinación entre los productores, las autoridades y los institutos de investigación, para asegurar que su uso sea responsable y sustentable. La implementación de parcelas experimentales permitirá recopilar información clave sobre el comportamiento del material HB4 en diferentes regiones del país, facilitando la selección de variedades óptimas para cada zona agrícola.

Con la apertura del nuevo gobierno hacia la biotecnología, el sector productivo boliviano confía en que la soya HB4 pueda convertirse en una herramienta estratégica para enfrentar los desafíos del cambio climático, potenciar la productividad y consolidar a Bolivia como un actor competitivo en los mercados internacionales de oleaginosas.

Fuente: Abraham Nogales

Redacción: Publiagro