Cámara Agropecuaria del Oriente y Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz se alistan para reunirse con Rodrigo Paz y plantear una agenda estratégica para la recuperación económica del agro boliviano

La CAO se reunirá nuevamente con Rodrigo Paz, pero esta vez como presidente electo / Foto: Internet

Este sábado 25 de octubre, en los predios de la Fexpocruz (Santa Cruz de la Sierra), se llevará a cabo una reunión clave entre los representantes del sector productivo y el nuevo gobierno boliviano. El modelo productivo del Oriente boliviano se asienta sobre tres pilares: producción, seguridad jurídica e inversión. Sin embargo, el sector señala que varios de estos aspectos han sido descuidados o resueltos solo de forma parcial por la administración que concluye. Entre los reclamos más recurrentes se encuentran:

  • Abastecimiento de combustible agrícola (diésel) y acceso óptimo para siembras y cosechas.
  • Mayor adopción de biotecnología, semillas mejoradas, innovación en cultivos y ganadería.
  • Lucha contra avasallamientos, protección de la propiedad privada, certeza de títulos de tierra.
  • Liberación de las exportaciones, eliminación de trabas logísticas y arancelarias.
  • Infraestructura vial y de riego que permita conectar áreas de producción con mercados. 

Un diagnóstico oficial lo confirma: en el “Plan Sector Agropecuario 2022-2026” se identifican deficiencias en riego tecnificado, acceso a agua, fertilizantes adaptados y crédito productivo.

Lo que se pondrá sobre la mesa

“Los grandes retos del campo —desde combustible hasta ciencia aplicada— estarán sobre la mesa cuando los empresarios agropecuarios y comerciales se sienten con el presidente electo para exigir respuestas que los gobiernos anteriores no dieron”

¿Por qué ahora?

Las cámaras empresariales advierten que la próxima administración tiene una ventana de oportunidad para actuar: el agro tiene un peso significativo en la economía, genera divisas, empleo rural y abastece la canasta básica. Sin embargo, las condiciones han sido “menos favorables” en los últimos años. El documento de planificación del sector lo señala: el gasto público en apoyo a la producción no pasa del 6 %.
Además, la ausencia de una institucionalidad financiera especializada y la falta de maquinaria moderna agravan las debilidades del campo.

Expectativas y compromiso

CAO y CAINCO expresan disposición a colaborar activamente: “estamos listos para contribuir al desarrollo productivo”, aseguran. La reunión con Paz no será solo simbólica: se espera la firma de un memorando de entendimiento que incluya plazos, responsabilidades y seguimiento conjunto. Para el sector, no bastan promesas: requiere resultados concretos.

El agro boliviano entra en una fase de negociación crucial. Con producción al límite, exportaciones que compiten en mercados internacionales y la necesidad de modernización —este encuentro marca un nuevo comienzo. Si el gobierno electo responde con acción, los pilares de producción, seguridad jurídica e inversión podrían traducirse en un impulso real. Si no, el riesgo es que la próxima década repita las promesas incumplidas. El campo lo espera con los tractores en marcha y los números en rojo, pero también con la esperanza de que esta vez sí se construya la ruta del crecimiento.

Redacción: Publiagro