El uso de trichodermas en parcelas locales ha mostrado resultados positivos, protegiendo los cultivos y promoviendo prácticas agrícolas sostenibles

Foto: Productores de Comarapa
Foto: Productores de Comarapa

En el municipio de Comarapa, considerado la capital de la producción de frutilla en la región, se realizaron recientes pruebas con bioinsumos en parcelas de frutilla para hacer frente a la plaga conocida como Corona Roja. Según explicó Samuel Choque, asistente técnico e ingeniero agrónomo, esta enfermedad venía afectando a los agricultores de la zona desde hace aproximadamente cuatro meses, generando pérdidas importantes en la producción.

El trabajo se desarrolló con el objetivo de precautelar la salud de las personas y proteger el medio ambiente de la provincia, priorizando soluciones sostenibles frente a los métodos químicos tradicionales.

“Hemos hecho pruebas en diferentes cultivares, pero nos hemos enfocado en la frutilla ya que Comarapa es la capital de la producción de frutilla. Hemos desarrollado tres productos”, indicó Choque, destacando que la intervención se centró en el uso de trichodermas, un tipo de bioinsumo que actúa como agente biológico de control de hongos patógenos.

Plaga Corona Roja

La plaga conocida como «corona roja» en frutilla se refiere a una enfermedad fúngica causada por el hongo «Phytophthora cactorum, que afecta principalmente a la corona de la planta. Esta patología, también conocida como pudrición de la corona, es considerada una de las más destructivas para el cultivo de frutillas, debido a su capacidad de propagarse rápidamente y comprometer toda la planta si no se controla a tiempo.

Los primeros síntomas incluyen retraso en el crecimiento de las plantas y marchitamiento de las hojas jóvenes debido a la falta de agua. Inicialmente, las plantas se marchitan durante el calor del día, lo que a menudo se interpreta como sequía o estrés por altas temperaturas. En casos avanzados de infección, toda la planta puede morir, afectando significativamente la producción del cultivo.

 “Hemos hecho pruebas en diferentes cultivares, pero nos hemos enfocado en la frutilla ya que Comarapa es la capital de la producción de frutilla. Hemos desarrollado tres productos”

Bioinsumos como alternativa de manejo

Para enfrentar esta plaga, Samuel Choque informó que se aplicaron productos biológicos, lo que permitió resultados positivos sin comprometer la salud ambiental ni la de los productores.

“Hemos desarrollado tres productos aquí, son tres tipos de Trichodermas. Cuando llegamos a las parcelas, don Santiago (propietario) había utilizado Trichomir, luego comenzamos a usar el y el Tricoball con resultados muy buenos porque logramos parar la plaga”, señaló Choque.

Los bioinsumos a base de Trichoderma funcionan como antagonistas naturales del hongo patógeno, colonizando la raíz y la corona de la planta, compitiendo por nutrientes y espacio, y produciendo enzimas que inhiben el crecimiento de Phytophthora cactorum. Este enfoque reduce la dependencia de fungicidas químicos, mejora la salud del suelo y protege la calidad del producto final.

El éxito de estas pruebas en Comarapa demuestra que la aplicación de bioinsumos es una alternativa efectiva y sostenible para el manejo de la Corona Roja en frutilla, ofreciendo una herramienta confiable para los productores que buscan proteger sus cultivos sin comprometer la salud ambiental ni la seguridad alimentaria.

Fuente: Samuel Choque

Redacción: Publiagro