
El sector agropecuario urge al Gobierno una solución definitiva a la crisis de combustibles que afecta a la siembra, la cosecha y el transporte en Bolivia

La Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), en representación del sector agropecuario boliviano, expresó su profunda preocupación ante la crisis en el abastecimiento de combustibles que —según advierte— está paralizando la producción, poniendo en riesgo miles de empleos y amenazando la soberanía alimentaria del país.
“Durante meses aguantamos hasta donde pudimos, hicimos lo imposible por mantener viva la producción, los motores encendidos, las cosechas a tiempo y los alimentos en las mesas bolivianas. El agro está en terapia intensiva y estamos a un paso de cruzar un punto sin retorno”, afirmó Klaus Frerking, presidente de la CAO.
Desde la institución enfatizaron que la situación es crítica, pues “sin combustible no hay siembra, no hay cosecha, no hay transporte, no hay país”. La falta de diésel y gasolina viene asfixiando al sector productivo desde hace meses, y lejos de mejorar, la crisis se profundiza. El problema se agrava especialmente ante la cercanía de la campaña de verano, una de las más importantes del año para la producción agrícola nacional.
Mientras el Gobierno sostiene que la escasez se debe a la falta de divisas para la importación de combustibles, en las provincias los productores enfrentan filas de camiones que esperan durante días e incluso semanas para poder cargar carburante.

“Durante meses aguantamos hasta donde pudimos, hicimos lo imposible por mantener viva la producción, los motores encendidos, las cosechas a tiempo y los alimentos en las mesas bolivianas. El agro está en terapia intensiva y estamos a un paso de cruzar un punto sin retorno”

“Exhortamos con firmeza a todas las instituciones del Estado —Ejecutivo, Legislativo, Judicial y entes reguladores— a asumir su responsabilidad y actuar de manera inmediata, estructural y definitiva. El país no puede seguir dependiendo de parches ni de promesas. El abastecimiento de combustible es y debe seguir siendo una obligación del Estado. El sector pide que se le escuche y se le permita aportar con soluciones técnicas y viables para ayudar al país”, manifestó Yamil Nacif, vicepresidente de la CAO.
Por su parte, Rodrigo Suárez, segundo vicepresidente de la institución, remarcó que la intención del sector no es reemplazar al Estado, sino colaborar con propuestas concretas.
“Búsquenle una solución definitiva a este problema, no se puede seguir castigando a quienes producen, generan empleo y sostienen el alimento de millones de bolivianos”, subrayó.
Suárez concluyó advirtiendo que “el pueblo boliviano no puede seguir pagando la factura de la inacción”.
Finalmente, la CAO anunció que convocará de manera inmediata al presidente electo y a las principales instituciones representativas del país para discutir las primeras medidas de reactivación productiva. “Esto no puede esperar, porque cada día que pasa sin solución agrava la crisis y profundiza el daño al futuro de todos”, puntualizó la institución.

Fuente: CAO
Redacción: Publiagro














