Desde la selección genómica hasta la sincronización hormonal, los pasos críticos que Hernández describe apuntan a elevar la eficiencia reproductiva del búfalo latinoamericano

Elegir bien la genética es clave para una buena Transferencia de Embriones / Foto: Internet
Reconocimiento a Carlos Andres Hernandez por su excelente palestra / Foto: Publiagro
Refresco muchos conceptos para una mejor reproducción / Foto: Publiagro

La transferencia de embriones (TE) en búfalas se ha convertido en una herramienta cada vez más usada para multiplicar genética superior, especialmente en ganaderías lecheras y de carne donde se busca excelencia productiva. Carlos Andrés Hernández, veterinario de Colombia, expone los componentes esenciales de este proceso: qué es, cómo se realiza, cómo seleccionar animales, cómo sincronizar reproductivamente donantes y receptoras, y cuáles son las tasas de éxito observadas. Además, se analizan estrategias recientes de investigación que apoyan mejoras ambientales y epigenéticas en búfalas.

La transferencia de embriones en búfalas dejó de ser un concepto lejano para convertirse en una práctica con impacto directo en la ganadería latinoamericana. Como explica el médico veterinario colombiano Carlos Andrés Hernández, esta técnica permite multiplicar la genética superior y acelerar los avances productivos en carne y leche, siempre que se cumplan rigurosos pasos de manejo.

Todo comienza con una donante de alto valor genético. Ese animal es evaluado tanto por pruebas modernas de ADN como por su desempeño productivo en finca: cuánto produce de leche, cuánto gana de peso, o qué características morfológicas transmite a su descendencia. A partir de ella se obtienen los óvulos, que luego serán fertilizados in vitro con semen de toros seleccionados. Estos embriones, ya desarrollados en incubadoras, se transfieren a receptoras fértiles de menor valor genético, que harán el trabajo de gestar y parir crías con un potencial mucho mayor que el propio.

El procedimiento parece complejo, pero se apoya en equipos relativamente accesibles: ecógrafos para ubicar los folículos, bombas de vacío para extraer los óvulos, y laboratorios de fertilización in vitro que en Santa Cruz ya funcionan con calidad competitiva. A los seis días del desarrollo embrionario, se realiza la transferencia a las receptoras.

Procedimiento general / herramientas del proceso

Un aspecto crítico es la sincronización reproductiva. Donante y receptora deben estar “en la misma página” de su ciclo ovárico. Para lograrlo, se aplican protocolos hormonales que incluyen dispositivos vaginales de progesterona y dosis controladas de estradiol y GnRH. Así, cuando la donante ovula y se obtienen sus óvulos, la receptora está lista para recibirlos en condiciones equivalentes. “Es como poner dos relojes en la misma hora”, resume Hernández.

En el caso de los búfalos, a la sincronización se suma la estacionalidad reproductiva. A diferencia de los bovinos, las búfalas muestran mejor fertilidad en épocas de menor luminosidad, como otoño e invierno, gracias a la acción de la hormona melatonina. Esto obliga a planificar la transferencia en momentos favorables, pues fuera de temporada la tasa de preñez puede caer.

De ahí que los resultados sean tan variables. En Colombia, la tasa de preñez con transferencia de embriones ronda el 30 %, es decir, de cada 10 embriones transferidos, 3 producen un nacimiento exitoso. En Europa, donde los manejos están más estandarizados, se alcanzan cifras cercanas al 40 %.

Tasas de preñez según factores clave

Elegir bien la genética es clave para una buena Transferencia de Embriones / Foto: Internet

“La transferencia de embriones en búfalas permite acelerar mejoras genéticas, pero requiere sincronización precisa, selección rigurosa de donantes y receptoras, y adaptación a temporadas reproductivas para alcanzar tasas de éxito superiores al 30 %”

Este cuadro resume cómo distintos factores determinan la tasa de éxito de la transferencia de embriones en búfalas. La sincronización entre donante y receptora es el pilar central, pero también influyen la temporada reproductiva y la aplicación de hormonas de apoyo.

Finalmente, la ciencia aporta estrategias recientes que ya empiezan a aplicarse en América Latina. Una de ellas es la suplementación con melatonina para mejorar la fertilidad en épocas desfavorables. Otra, el uso de marcadores como la hormona antimülleriana (AMH) para predecir cuántos óvulos útiles producirá una donante antes de someterla al proceso. También se experimenta con aplicaciones puntuales de progesterona y GnRH para estabilizar el ambiente uterino en los días críticos de implantación.

La transferencia de embriones en búfalas no es una receta mágica, sino un engranaje de selección genética, manejo hormonal y conocimiento del comportamiento reproductivo. Con protocolos bien diseñados y un calendario ajustado a la biología del búfalo, los productores pueden pasar de tasas modestas de éxito a resultados comparables con los de Europa. Para países como Bolivia y Colombia, donde el búfalo gana cada vez más espacio, esta biotecnología se perfila como una herramienta clave de competitividad y sustentabilidad.

Redacción: Publiagro