
La campaña grande de la variedad Desireé se ha visto afectada, poniendo en riesgo 12 mil hectáreas y reduciendo la producción estimada en un 50 %

En los Valles cruceños, los agricultores enfrentan serios retrasos en la siembra de papa de la variedad desireé, correspondiente a la campaña grande del año. La situación se ha visto agravada por la falta de diésel, lo que ha provocado que la producción estimada se vea reducida hasta en un 50 %, advirtieron los propios productores. José Carrasco, representante de los agricultores de los Valles Cruceños y productor del municipio, informó sobre esta difícil realidad.
“No hemos podido sembrar nada, porque no hay como, sin diésel no se puede preparar ni el suelo”, sostuvo Carrasco, quien además precisó que la siembra debería haberse iniciado en agosto y hasta la fecha no se ha logrado avanzar en los trabajos de campo. La falta de combustible, explicó, ha paralizado totalmente las actividades agrícolas, afectando tanto a los agricultores individuales como a la planificación regional de la producción.

«No hemos podido sembrar nada, porque no hay como, sin diésel no se puede preparar ni el suelo”

Los municipios que participan en la siembra de papa para la campaña grande se ubican principalmente en las zonas bajas con acceso a riego, entre ellos Vallegrande, Saipina, Mairana, Los Negros, San Isidro, Postrervalle y Quirusilla. Estos lugares concentran la mayor parte de la producción y son estratégicos para garantizar el suministro de papa en la región.
“Tenemos para sembrar máximos hasta finales de este mes y arriesgando porque se vienen las lluvias y son 12 mil hectáreas las que tenemos que sembrar, no hay una respuesta con el tema del diésel y tampoco acá tenemos cisternas móviles, estamos totalmente sin diésel”, afirmó Carrasco, describiendo la compleja situación que enfrentan los productores y la urgencia de una solución para poder iniciar la siembra antes de que las condiciones climáticas se tornan adversas.
La situación ha generado preocupación entre los agricultores, quienes advierten que el retraso en la siembra podría afectar la disponibilidad de papa en los próximos meses, así como los ingresos de las familias que dependen de este cultivo. Además, la falta de combustible pone en evidencia la necesidad de medidas de apoyo inmediato para garantizar que la campaña grande de papa pueda desarrollarse sin pérdidas significativas.

Redacción: Publiagro














