Con apenas 35 meses, el ejemplar de la cabaña Siringo destaca por su conformación, funcionalidad y fidelidad racial, proyectándose como referente genético para la ganadería boliviana

Pancho FIV Siringo, gran campeón de la raza Gyr Lechero/ Foto: Publiagro
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Pancho FIV Siringo se coronó como el gran campeón de la raza Gyr Lechero, consolidándose como uno de los ejemplares más destacados de los últimos años. Este toro ha sido motivo de orgullo para la cabaña Siringo, ya que desde su etapa de ternero ha demostrado su calidad genética obteniendo títulos de Gran Campeón y Reservado Gran Campeón en diferentes competencias.

Fernando Suárez Mucarzel, propietario de la cabaña, expresó su satisfacción por el logro alcanzado: “Ha sido el título más grande el ser campeón de la raza”, señaló con entusiasmo, destacando la trayectoria de Pancho, que, a pesar de tener apenas 35 meses, ya suma reconocimientos que marcan la diferencia en el ámbito ganadero.

El juez encargado del juzgamiento resaltó varios aspectos de este ejemplar, principalmente en tres categorías fundamentales: la conformación, que evidencia el equilibrio y desarrollo físico del animal; la funcionalidad, reflejada en su fortaleza y aptitud productiva; y las características raciales, que reafirman su fidelidad al estándar de la raza Gyr Lechero.

Suárez adelantó que ya han recibido recomendaciones respecto a la importancia de proyectar el futuro genético del toro.

 “Estamos muy contentos, es un toro muy bueno y ya hemos recibido sugerencias que deberíamos colectarlo en alguna central para colectar y vender semen para compartir la genética, es un animal que vale la pena adquirirlo”

“Estamos muy contentos, es un toro muy bueno y ya hemos recibido sugerencias que deberíamos colectarlo en alguna central para colectar y vender semen para compartir la genética, es un animal que vale la pena adquirirlo”, aseguró.

Pancho FIV Siringo es criado a potrero, bajo un manejo que combina pastoreo con una adecuada suplementación de alimento, lo que ha permitido que exprese todo su potencial genético y productivo. Su desarrollo no solo lo convierte en un referente para la cabaña Siringo, sino también en una oportunidad para aportar a la expansión y mejoramiento de la raza Gyr Lechero en Bolivia y la región.

Fuente: Fernando Suárez

Redacción: Publiagro