Proyectos en Saipina y Cochabamba demuestran que la aplicación eficiente del agua puede duplicar rendimientos, mejorar la estabilidad del cultivo y transformar el potencial productivo de Bolivia

El cultivo de tomate enfrenta crecientes desafíos por la sequía y el cambio climático en Bolivia. No obstante, avances recientes en tecnologías de riego tecnificado y fertiirrigación abren caminos claros para aumentar la productividad y garantizar la sostenibilidad en regiones clave.

Saipina: un caso exitoso de riego que transforma

En agosto de 2023, el municipio de Saipina (Santa Cruz) puso en marcha un programa de riego por goteo con fertiirrigación en 180 familias productoras. Con una inversión de 8,6 millones de bolivianos, los resultados modificaron radicalmente la ecuación productiva del tomate: rendimientos pasaron de ~55 t/ha en riego tradicional a cerca de 100 t/ha bajo riego tecnificado 

“Con riego por goteo y fertiirrigación, el rendimiento del tomate puede duplicarse en Saipina.”


Cochabamba: ampliación y eficiencia hídrica

En 2023 se implementaron sistemas de goteo en 14 municipios de Cochabamba en unas 1.400 ha. La eficiencia hídrica alcanzó hasta un 95 %, beneficiando la producción de tomate, cebolla y otras hortalizas 

“La eficiencia hídrica supera el 90 % en Cochabamba, con goteo en más de 1.400 ha de hortalizas.”

“Con riego por goteo y fertiirrigación, el rendimiento del tomate puede duplicarse en Saipina.”
La importancia de mejorar la producción del tomate / Foto: Internet
La importancia de mejorar la producción del tomate / Foto: Internet

INIAF: innovación técnica en plantineras

El INIAF, dentro del Proyecto Nacional de Hortalizas, comenzó a utilizar polímeros absorbentes en plantineras para retener humedad en raíces jóvenes durante trasplantes. Esto reduce el estrés hídrico y estabiliza rendimientos en temporadas secas 

Estrategias del CIPCA y GIZ: eficiencia regional

Según trabajos de CIPCA y GIZ, el riego tecnificado en diversas regiones (Altiplano, valles, Chaco) incrementa la eficiencia del uso del agua entre 60 % y 95 %, mejora la productividad, diversifica cultivos y eleva ingresos familiares en más de 200 % 

“Agua no es problema: la eficiencia técnica sí lo es.”

Riego y rendimiento en tomate


Panorama del tomate en Bolivia (2023–2024)

Según informes del INE, IBCE y fuentes gubernamentales, el tomate representa un sector relevante en la producción hortícola nacional:

  • Producción anual estimada: 200.000–250.000 toneladas
  • Área cultivada: ~6.000–8.000 ha
  • Principales departamentos: Santa Cruz (≈37.800 t, 44 %), Cochabamba (24.383 t, 28 %), La Paz (11.624 t, 13 %), Tarija (10.423 t, 12 %)
  • Rendimientos por ha (2022–2023): Tarija: 18,8 t/ha; Cochabamba: 17,3; La Paz: 16,6; Santa Cruz: 15,8; promedio mejora a 16,2 t/ha para 2024

Este avance ha sido posible gracias a tecnologías: fertiirrigación, manejo de suelo, plantineras mejoradas y diversificación técnica en hortalizas.

Bolivia demuestra que la solución al estrés hídrico no está en más agua, sino en usarla mejor. Con riego tecnificado, tecnología de plantineras, análisis de suelo y sistemas eficientes, el tomate pasa de ser un cultivo vulnerable a uno competitivo. Desde Saipina hasta Cochabamba, pasando por iniciativas del INIAF y CIPCA, el país abre paso a una agricultura más resiliente, rentable y sostenible.

Fuente: Iniaf, Cipca, Publiagro