
Productores de arroz ajustan sus planes de siembra ante las limitaciones en el suministro de combustible y piden soluciones para encarar la campaña grande


La falta de diésel a nivel nacional empieza a pasar factura al sector agroproductivo del país, y uno de los departamentos más afectados es el Beni, donde los agricultores ven con gran preocupación el impacto directo sobre el desarrollo de la campaña de invierno y la próxima campaña grande de arroz. Así lo dio a conocer David Pérez, presidente de la Asociación de Productores de Arroz del Beni (ADEPA), quien explicó que las labores de siembra ya presentan retrasos debido a la falta de combustible.
“El problema es que no hay diésel, y aquí somos los más afectados porque son solo 4 surtidores para toda la zona productora”, afirmó Pérez, haciendo referencia a la limitada infraestructura de abastecimiento que tienen los productores benianos, en comparación con otras regiones del país.
En lo que respecta a la presente campaña de invierno, Pérez detalló que no se siembra una gran cantidad de arroz, pero aun así se proyecta alcanzar al menos las 4 mil hectáreas bajo riego. Sin embargo, advirtió que la cifra representa una caída considerable respecto al año anterior, cuando se sembraron alrededor de 10 mil hectáreas.
“Esta campaña va a depender de la cantidad de diésel que uno tenga para definir la cantidad de hectáreas a sembrar”, explicó. A modo de ejemplo, indicó que los productores que actualmente se encuentran sembrando o preparando terreno deben recurrir al mercado informal, donde el litro de diésel llega a costar hasta 12 bolivianos. “Por el momento quienes están sembrando y preparando terreno están comprando el diésel en 12 bs el litro revendido”, señaló.
En la campaña de invierno, aproximadamente 15 productores trabajan con sistemas de riego, pero el verdadero reto, según Pérez, vendrá con la campaña grande. “La siembra grande será muy complicada si no hay diésel”, advirtió, asegurando que ya se prevé una reducción significativa en la superficie cultivada.
“Aseguramos que la campaña va a bajar por lo menos un 50%, si el año pasado estuvo complicado este año está peor el tema diésel y muchos productores no van a arriesgarse, yo por ejemplo la mitad no voy a sembrar, en base al diésel que tengo acumulado voy a sembrar y así están haciendo muchos productores”, manifestó.
Recordó que, en la gestión pasada, a causa de la escasez de diésel, se quedó con 650 hectáreas preparadas sin poder sembrar, ya que no logró encontrar combustible ni siquiera a 20 bolivianos el litro.
“Luego llovió y ya no pude sembrar, y ese es el riesgo que muchos productores no quieren afrontar y por eso no van a sembrar la cantidad que proyectan para la campaña grande”, relató.
Pérez fue enfático al advertir que, si no se soluciona el problema del diésel antes de septiembre, las consecuencias serán críticas para el sector.
“Si no hay diésel hasta septiembre se reducirá un 50% de la siembra de arroz”, afirmó. Explicó además que ya se han sostenido reuniones con diferentes instancias, solicitando el envío de cisternas móviles y un incremento en los cupos asignados, pero hasta el momento no se han obtenido resultados positivos. “Ya hemos tenido reuniones, hemos solicitado cisternas móviles, hemos pedido se nos incremente el cupo y nada, más bien nos han disminuido el cupo y así no se puede”, concluyó.
La incertidumbre se instala entre los productores benianos, quienes no solo enfrentan una situación de vulnerabilidad económica por la falta de combustible, sino también el riesgo de dejar tierras productivas sin sembrar, lo que podría impactar de forma directa en la seguridad alimentaria del país.
Fuente: David Perez
Redacción: Publiagro















