
Con manejo tecnificado, control reproductivo y respaldo de asociaciones, la cabaña trabaja con razas Girolando y Gyr, consolidando un modelo productivo basado en eficiencia y trazabilidad


El Bato es una cabaña joven, pero con una visión clara y definida. Ubicada a pocos kilómetros antes de llegar al municipio de Montero, en el departamento de Santa Cruz, esta iniciativa ganadera tiene apenas cuatro años de vida, pero ha logrado posicionarse rápidamente gracias al empuje, la innovación y la pasión de quienes la lideran. Su origen se encuentra en el profundo interés por la raza Girolando, y actualmente también han comenzado a incursionar con la raza Gyr, ampliando así su horizonte genético y productivo.
La cabaña El Bato no se limita únicamente al trabajo genético. Sus propietarios también son productores de leche, lo que les permite integrar de forma práctica y eficiente los avances en mejoramiento animal con los resultados en campo. Este enfoque integral es uno de los pilares que caracteriza a su modelo de producción.
Oscar Arial Dávila, propietario de la cabaña, expresó a Publiagro su agradecimiento hacia quienes lo introdujeron en el apasionante mundo de la ganadería lechera y en particular en la raza Girolando.
“Confieso mi agradecimiento con los amigos que me llevaron por el camino de la ganadería lechera y la raza Girolando, de donde hemos adquirido buena genética y asesoramiento para alimentar esta pasión que tengo por la raza”, afirmó.

“La idea es poderlos medir, controlar para de esta forma ser más eficiente y mejorar, eso es lo que es El Bato y lo que ahora mostramos: animales ya probados, para que esto se pueda compartir, y lo que queremos es ya mostrar un trabajo consolidado, con una base de datos totalmente sólida y fuerte”


Con ese respaldo y la experiencia acumulada, El Bato busca ahora compartir el resultado de todo el trabajo realizado. “Ahora nuestro propósito es poder compartir todo el trabajo que hemos realizado, ya que lo que venimos haciendo no solo es un manejo como lechería, llevamos un control riguroso de toma de datos y registros que van agregados a un software”, explicó Dávila, subrayando el enfoque tecnificado de su proyecto.
Una de las características distintivas de la cabaña El Bato es precisamente su enfoque en la tecnología desde el primer día. Desde su fundación, implementaron herramientas digitales para gestionar de forma eficiente tanto el manejo productivo como reproductivo del hato. Cada animal es evaluado y seguido de cerca mediante un software que permite registrar información clave sobre su desempeño y eficiencia. Además, cuentan con un sistema contable informatizado que facilita la trazabilidad y el control de cada etapa del desarrollo de los animales.
“La idea es poderlos medir, controlar para de esta forma ser más eficiente y mejorar, eso es lo que es El Bato y lo que ahora mostramos: animales ya probados, para que esto se pueda compartir, y lo que queremos es ya mostrar un trabajo consolidado, con una base de datos totalmente sólida y fuerte”, afirmó el propietario, haciendo énfasis en la importancia de los datos como herramienta para la toma de decisiones estratégicas.
El respaldo institucional también es un sello de confianza para esta joven cabaña. Los animales de El Bato cuentan con el aval de asociaciones reconocidas como Asocebú y Asocrale, que verifican y certifican los procesos, dando garantía a los productores interesados en adquirir animales provenientes de esta unidad productiva.
Así, Cabaña El Bato se proyecta como un referente en el desarrollo ganadero tecnificado, con animales evaluados, datos precisos y una pasión firme que impulsa cada paso hacia una lechería más eficiente y sustentable.
Fuente: Oscar Ariel Dávila
Redacción. Publiagro













