La Unión Europea exigirá, desde diciembre de 2025, que productos como la soja y la carne vacuna estén libres de deforestación, cumplan con legislación local y cuenten con trazabilidad geolocalizada. Una normativa que obliga a los países de América Latina a repensar sus sistemas de producción y exportación

Un nuevo paradigma comercial: producción sin deforestación

La entrada en vigor del Reglamento 1115/2023 de la Unión Europea marca un antes y un después para los países latinoamericanos que buscan exportar productos agropecuarios al exigente mercado europeo. Desde el 30 de diciembre de 2025, todos los operadores que deseen comercializar productos como soja, carne vacuna, aceite de palma, cacao, café, madera y caucho deberán certificar que no están vinculados a deforestación, directa ni indirectamente, desde el 31 de diciembre de 2020.

Este giro en las políticas comerciales europeas, parte del Pacto Verde Europeo, busca frenar la pérdida global de bosques —que entre 1990 y 2020 sumó más de 420 millones de hectáreas, según datos de la FAO— y responde a un creciente reclamo social por mayor conciencia climática en los procesos productivos.

Implicancias para América Latina

  1. Trazabilidad geolocalizada: un nuevo estándar

Uno de los puntos más exigentes del reglamento es la geolocalización exacta de las parcelas de producción. Esto implica que cada lote exportado debe poder ser trazado hasta su origen, validando que no proviene de áreas deforestadas. Este nivel de trazabilidad no tiene precedentes y desafía a muchos sistemas de control actuales en Latinoamérica, donde la informalidad y la complejidad territorial siguen siendo desafíos estructurales.

  1. La segregación física: el gran escollo

Para cumplir con la normativa, no basta con tener trazabilidad digital: los productos certificados deben mantenerse físicamente separados de aquellos que no lo están. Esta “segregación física” representa un reto técnico y logístico enorme para las cadenas de acopio y exportación. Líderes del sector, como Fernando Rivara de la Federación de Acopiadores de Argentina, advirtieron que esta medida puede ser costosa, ineficiente y hasta contraproducente en términos ambientales.

  1. Doble presión: normas europeas vs. contexto local

Mientras Europa avanza hacia políticas ambientales estrictas, países latinoamericanos enfrentan problemas estructurales como falta de conectividad rural, escasez de financiamiento, informalidad productiva y crisis logísticas. Cumplir con normas como la 1115/2023 sin apoyo internacional puede traducirse en pérdida de competitividad y exclusión de pequeños productores.

«La lucha contra la deforestación dejó de ser un tema ambiental para transformarse en un requisito comercial clave en el acceso a los mercados europeos.”

¿Qué países están más expuestos?

Brasil: Primer exportador mundial de carne y soja, con altos índices de deforestación en la Amazonía. Ya trabaja en herramientas de trazabilidad, pero enfrenta presión internacional constante.

Argentina: Ha desarrollado la plataforma VISEC, que permite rastrear la soja desde su origen hasta el puerto de salida, con base en datos como el RENSPA y la Carta de Porte.

Paraguay y Bolivia: Productores emergentes de carne y soja. Aunque avanzan en sistemas de certificación, la dispersión productiva y la deforestación ligada a la frontera agrícola los deja en situación vulnerable.

Colombia y Perú: En sectores como el café y el cacao, la trazabilidad avanza, pero la informalidad rural es un obstáculo importante.

Producción mundial de productos alcanzados por el Reglamento 1115/2023

Producto Producción Global Anual (2023) Principales Exportadores a la UE

Soja 390 millones de toneladas Brasil, Argentina, EE. UU.

Carne vacuna 72 millones de toneladas Brasil, Argentina, Uruguay

Café 10 millones de toneladas Brasil, Colombia, Vietnam, Perú

Cacao 6 millones de toneladas Costa de Marfil, Ghana, Ecuador

Madera 3.800 millones m³ (industria) Brasil, Indonesia, Camerún

Oportunidades y desafíos para Latinoamérica

Oportunidades:

  • Revalorizar productos sustentables y certificados.
  • Acceder a nuevos nichos de mercado premium.
  • Diferenciarse frente a competidores no sostenibles.

Desafíos:

  • Altos costos de adecuación e infraestructura.
  • Riesgo de exclusión para pequeños y medianos productores.
  • Brecha tecnológica y regulatoria.

¿Qué caminos tomar?

  • Fortalecer plataformas nacionales de trazabilidad y certificación.
  • Impulsar normativas nacionales armonizadas con los requisitos europeos.
  • Fomentar alianzas público-privadas para facilitar la transición.
  • Apoyar financieramente a pequeños productores para evitar su exclusión.
  • Desarrollar políticas regionales conjuntas entre países de América Latina para negociar con mayor peso frente a la UE.

Conclusión

El Reglamento 1115/2023 de la Unión Europea obliga a los países agroexportadores de América Latina a adoptar un modelo de producción libre de deforestación, con trazabilidad estricta y adecuación tecnológica. Aunque representa una gran oportunidad para posicionar productos sostenibles, también expone las debilidades estructurales del sector agropecuario regional. La clave estará en lograr un equilibrio entre competitividad, sustentabilidad y viabilidad operativa, antes de que cierre la puerta europea.

Fuente: Publiagro