


La declaratoria de desastre departamental emitida por las autoridades del Beni no ha sido suficiente para activar una respuesta eficaz y oportuna por parte del Gobierno central, según denuncias del sector ganadero, que se encuentra atravesando una de las crisis más graves de los últimos tiempos. La urgencia de ayuda es cada vez mayor para mitigar los efectos de las inundaciones, que amenazan con llevar al colapso al aparato productivo de esta región ganadera por excelencia.
En municipios como Puerto Siles, ubicado en la provincia Mamoré, los ganaderos se han visto obligados a movilizar su hato hacia zonas más altas con la esperanza de evitar pérdidas mayores. “Las aguas han comenzado a cubrir pastizales, corrales y caminos”, relatan, lo que no solo dificulta el acceso a las estancias, sino que también complica severamente la alimentación y el cuidado del ganado.
La situación es crítica, según el Departamento Técnico de la Federación de Ganaderos del Beni (FEGABENI). Las estimaciones más recientes indican que más de 5.000 reses se han perdido como consecuencia directa del desastre climático. Además, más de 600 predios ganaderos —de un total de 7.665 registrados en todo el departamento— presentan afectaciones serias que comprometen la sostenibilidad de su producción.

“Estamos haciendo lo imposible para salvar lo poco que nos queda. Pero sin combustible, sin caminos y sin apoyo técnico ni logístico, cada día es una lucha por sobrevivir”

“Estamos haciendo lo imposible para salvar lo poco que nos queda. Pero sin combustible, sin caminos y sin apoyo técnico ni logístico, cada día es una lucha por sobrevivir”, lamentó un productor afectado en Puerto Siles.
El panorama se agrava por la escasez de combustible, que imposibilita el traslado de animales y recursos, mientras el agua sigue avanzando sobre tierras que por décadas han sido símbolo de productividad y sustento para miles de familias.
Los ganaderos del Beni —considerados uno de los pilares económicos del país— exigen acciones concretas, asistencia inmediata y políticas de prevención sostenibles para enfrentar los embates del cambio climático, que año tras año golpea con más fuerza al sector productivo del oriente boliviano.
Fuente: Beni Noticias
Redacción: Publiagro














