Tener en cuenta los procesos que existen para desactivar los inhibidores en el grano de soya/ Foto: Publiagro

Los parámetros a considerar en el procesamiento de granos de soya para su uso en la avicultura son esenciales, siendo uno de los más importantes la presencia de inhibidores de tripsina. Estas son proteínas presentes en algunos alimentos, especialmente leguminosas y cereales, que tienen la capacidad de reducir la actividad de la enzima tripsina, necesaria para la digestión de las proteínas.

Según explica la ingeniera Marcelina Ortuño, miembro de la Asociación de Avicultores, “es el principal factor de la soya para ser utilizado en la avicultura”. En ese sentido, señala que se deben tener en cuenta los procesos que existen para desactivar los inhibidores en el grano de soya, así como la forma de evaluar este parámetro, el cual “no debe ser mayor a los 3.5 unidades de inhibidores de toxinas por miligramo”.

“Un exceso genera que el pollo no tenga un buen desempeño y tardará más tiempo en crecer, porque no va a transformarse la proteína en el cuerpo del ave”.

“Un exceso genera que el pollo no tenga un buen desempeño y tardará más tiempo en crecer, porque no va a transformarse la proteína en el cuerpo del ave”

Foto: Internet

Cómo se inactivan los inhibidores de tripsina
La ingeniera detalla algunas de las técnicas más comunes para eliminar estos compuestos antinutricionales del grano de soya.

“El proceso de cocción con previo remojo puede eliminar completamente los inhibidores de tripsina del grano”.

También menciona que la congelación o la disminución del pH de la reacción por debajo de 4 también puede detener la digestión con tripsina.

Estos tratamientos permiten que el ave aproveche al 100% la proteína de la soya, mejorando significativamente su crecimiento, desarrollo y eficiencia alimenticia.

Al momento de procesar granos de soya destinados a la alimentación avícola, es fundamental considerar otros parámetros importantes, como la solubilidad de las proteínas, el índice de ureasa, y sobre todo, la inactivación de factores antinutricionales. El objetivo es claro: “desactivar los inhibidores de tripsina para que los pollos aprovechen al 100% la proteína de la soya”.

También se destaca que es posible eliminar estos compuestos sin afectar negativamente el contenido proteico del producto final. En este contexto, la harina de soya se posiciona como una fuente clave de proteína para la nutrición aviar, ya que permite “equilibrar los niveles de aminoácidos en la dieta con cereales y sus subproductos”.

Fuente: Marcelina Ortuño
Redacción: Publiagro