
El presidente de Promasor hizo esa solicitud en la última reunión con el MDRyT y los directores del INRA, INIAF y el Senasag


La Asociación de Productores de Maíz y Sorgo (Promasor) presentó una solicitud necesaria y urgente sobre el uso de la biotecnología para la producción de ambos cultivos, con el fin de evitar más pérdidas debido a la sequía y otros factores.
Ese planteamiento se hizo en la última reunión con el Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras (MDRyT), directores del INRA, INIAF y el Senasag haciendo notar la baja productividad que hay y no permite cubrir la demanda nacional que es de 1.200.000 toneladas por año.
Mario Moreno, presidente de Promasor, informó que en el encuentro se tocaron también otros temas como el manejo productivo en el país, cuestiones climáticas, falta de divisas, costo de insumos, avasallamientos y seguridad jurídica.
En el tema del maíz manifestó que existe la necesidad de utilizar otros materiales que sean genéticamente mejorados para aumentar los rendimientos, aunque en esa postura se toparon con la sugerencia del INIAF de desarrollar primero variedades nativas.


«Al ver la caña seca, decidimos meterle tractor, remover la tierra y, aprovechando una lluvia, sembrar sorgo. Vamos a ver cómo nos va. Si no logra desarrollarse, utilizaremos lo que hay para rollo»
“No podemos perder más tiempo en el uso de la biotecnología, los países vecinos nos llevan una ventaja de 17 a 20 años. Necesitamos que nos faciliten la entrada y la utilización de los materiales genéticamente mejorados, no hay otra alternativa en vista de los problemas actuales relacionados al clima”, dijo Moreno.
Desde su punto de vista, con esos materiales que son resistentes al estrés hídrico y las plagas como el gusano cogollero, se evitaría también la migración del campo a la ciudad que genera cinturones de pobreza y menos alimentos para la población.
Campaña de invierno
En este periodo actual mencionó que se sembró menos en la zona norte donde regularmente hay más humedad, pero igual el maíz se malogró en varias propiedades por la falta de agua y similar situación ocurre con el sorgo, el trigo y otros granos.

En base a estos efectos, se prevé que la cosecha de sorgo solo llegará a unas 500 mil toneladas este 2024, mientras que el 2023 se alcanzó una producción de 1.600.000 toneladas.
En el caso del maíz sostuvo que se espera producir menos de la mitad de lo que requiere el mercado, prevé que se llegará este 2024 a un tope de unas 500 mil toneladas, EMAPA tiene unas 240 a 250 mil toneladas y para llegar a 1.200.000 habrá un déficit de 600 a 650 mil.
Fuente: Mario Moreno
Redacción: Publiagro













