Adelino Gutiérrez y otros productores de la comunidad de Tundy luchan por adaptarse y sobrevivir tras la devastadora sequía que ha secado por completo sus plantaciones de caña

Lo que queda de la caña en las tierras de los productores en Tundy/ Foto: Publiagro
algunos lotes la caña logró desarrollarse pero en pleno crecimiento se secó/ Foto: Publiagro

Dolorido por la pérdida total de su caña debido a la sequía, Adelino Gutiérrez, un cañero con 30 años de experiencia, enfrenta una situación inédita. Por primera vez, sus cultivos de caña se secaron por completo. «No llovió hasta ahora, y sigue sin llover», lamenta. Adelino, junto con otros 14 cañeros de la comunidad de Tundy, se enfrenta a una campaña desastrosa en una zona que, en años anteriores, había sido altamente productiva.

Adelino Gutiérrez decidió aprovechar sus 20 hectáreas de tierra para sembrar sorgo tras observar la desolación de sus cañas.

«Al ver la caña seca, decidimos meterle tractor, remover la tierra y, aprovechando una lluvia, sembrar sorgo. Vamos a ver cómo nos va. Si no logra desarrollarse, utilizaremos lo que hay para rollo», explicó.

La situación es alarmante para Gutiérrez, quien nunca había visto un panorama tan desalentador en sus tres décadas como cañero. La falta de lluvias durante casi tres meses en la zona es motivo de gran preocupación. A pesar de ello, se mantiene firme y decidido a continuar.

 «Al ver la caña seca, decidimos meterle tractor, remover la tierra y, aprovechando una lluvia, sembrar sorgo. Vamos a ver cómo nos va. Si no logra desarrollarse, utilizaremos lo que hay para rollo»

«El sorgo está verde por ahora, tiene apenas un mes. Si no llueve, no creo que siga su desarrollo, esperamos cosechar en dos o tres meses más, hacia fines de agosto», agrega con esperanza.

Adelino ha registrado la pérdida de 1,000 toneladas de caña. Otros productores, con más de 50 hectáreas de caña, esperan poder rescatar algo para la molienda. Entre ellos está Crispin Choque, otro productor de la comunidad de Tundy, cuya caña, ya con un desarrollo de metro y medio de altura, se secó antes de tiempo.

«Estoy esperando una lluvia para ver si crece un poco más; de lo contrario, cortaré lo que quede», comenta.

Choque, con más de 20 años sembrando caña en estas tierras, enfrenta por primera vez la desolación de ver sus cultivos secarse.

«Hay lotes donde hemos realizado dos cortes, pero nada ha crecido. Al contrario, se está secando. Aunque llueva, crecerá un poquito más, pero una vez que la caña se chalea, ya no crece. Algo tenemos que recuperar», afirma con determinación.

Otro pequeño productor, Wilson Gutiérrez, también ha sufrido pérdidas. Las dos hectáreas de caña que sembró se secaron completamente. Ahora, espera la lluvia para remover la tierra y sembrar yuca, melón, sandía u otros cultivos, siguiendo el ejemplo de otros productores afectados.

«Yo sembré más que todo para semilla, pero no sirvió de nada porque todo se secó. Llovió hace dos meses, pero no logramos recuperar nada con esa lluvia ni con la llovizna posterior. Estamos absolutamente parados, no podemos hacer nada sin lluvia», concluye Wilson, expresando la frustración de muchos cañeros en la comunidad de Tundy.

 

Fuente: Cañeros de la Comunidad de Tundy

Redacción: Publiagro