La sombra de los árboles y los bebederos ayudan a mejorar la producción.
Fotos: Publiagro
En la Cabaña Potrerito cada grupo de animales cuenta con su comedero y piso de cemento, bebedero de acuerdo a la edad y sombra de los árboles.

El estrés por calor en el ganado lechero, la falta de agua y alimento equilibrado tienen un efecto significativo en el rendimiento, especialmente en las vacas que son la base de este sistema de producción.
Ante esa situación es recomendable tener ambientes más agradables, con las condiciones de bienestar térmico y ambientes ideales para los becerros.
La calidad del agua también es un factor fundamental en este proceso, ya que el líquido tiene que ser fresco y en abundancia, para que las ubres de las vacas produzcan leche de acuerdo a su calidad genética.
Se trata de acciones simples relacionadas al bienestar animal, con las cuales se puede mejorar la productividad de los animales y también permiten tener crías más sanas y robustas.
En la Cabaña Potrerito, ubicada a cinco kilómetros de la doble vía Montero-Guabirá en la ruta que va hacia el municipio de Okinawa, se preocuparon por tener esas condiciones para lograr buenos resultados.

“En la Cabaña Potrerito la comida es proporcionada por un mixer (mezclador), cada grupo tiene su dieta ajustada y dispone de lo básico como comedero de cemento, piso de cemento en el comedero, bebedero y se cuenta con sombra natural, se trata de árboles donde las vacas van a descansar”
Wálter Murialdo, propietario de esa hacienda, explicó que allí trabajan con el sistema de estabulado completo y los más de 600 animales están divididos en 19 grupos, lo cual permite hacer un seguimiento minucioso sobre los requerimientos que tienen en lo referido a la nutrición.
“En la Cabaña Potrerito la comida es proporcionada por un mixer (mezclador), cada grupo tiene su dieta ajustada y dispone de lo básico como comedero de cemento, piso de cemento en el comedero, bebedero y se cuenta con sombra natural, se trata de árboles donde las vacas van a descansar”, explicó Murialdo.
De esa manera disminuye el estrés porque las vacas no van a buscar su comida al campo, la tienen en el comedero y simplemente terminan de comer y luego se van a descansar. En consecuencia su consumo diario de energía es menor y por eso también tienen una mayor ganancia de peso.
Esa es una de las claves, según el dueño de la cabaña, para tener animales precoces como vaquillas que al primer parto llegan en promedio a los 27 y 28 meses, allí también hay una ganancia de peso promedio en los grupos de levante y vaquillas de 880 gramos diario, según el reporte elaborado el 2022.
Fuente: Publiagro













