El dirigente Jorge Amantegui, durante su participación en el Congreso Nacional organizado por la CEPB, aseguró que el sector agroindustrial oleaginoso se ofreció coadyuvar a la reactivación económica del país, siempre y cuando el Gobierno convoque al empresariado a trabajar conjuntamente.

El dirigente Jorge Amantegui, presidente de la Cámara Nacional de Industrias Oleaginosas de Bolivia (Caniob), afirmó que su institución está dispuesta a colaborar en la reactivación económica del país y se ofreció para alcanzar ese objetivo, «pero todo depende en que el Gobierno convoque al empresariado a trabajar mancomunadamente».
La posición de la Caniob fue presentada por el directivo en el Congreso Nacional de Líderes Empresariales y Emprendedores 2021, realizado en la ciudad de La Paz, donde mostró la preocupación que tiene el sector que representa debido a las restricciones a la exportación, el déficit de grano de soya y el contrabando.
El empresario recalcó que esos tres problemas afectan al sector al señalar que en cuanto al tema de la exportación de la industria oleaginosa las restricciones deben ser levantadas.
Sobre el déficit de materia prima (grano de soya), precisó que ese problema podría remediarse con semillas mejoradas genéticamente; y en tercer lugar pidió un combate mucho más estricto para combatir el contrabando.
A pesar de que el sector oleaginoso está muy afectado por la crisis económica, el empresario afirmó que pueden coadyuvar en la reactivación económica de Bolivia.
«Creemos que contamos con las herramientas para revertir la situación y reactivar la economía; pero necesitamos que el Gobierno nacional nos haga parte de la solución”, indicó.
Los problemas más álgidos que afectan a la industria fueron detallados por el expositor de la siguiente forma:
Restricciones a la exportación
El directivo explicó que las restricciones a las exportaciones por la regulación del mercado interno exigen a las industrias obtener un certificado de abastecimiento y precio justo, como requisito para exportar harinas y aceite.
Recordó que esa regulación está vigente desde hace once años, “lo cual no se justifica toda vez que el mercado interno representa únicamente el 20 % de la producción”.
“El precio fijado por el Gobierno para la venta de harina solvente de soya en el mercado interno es muy bajo respecto a los precios internacionales; existe un diferencial de $us. 150 por tonelada métrica, que significa más de 50 millones de dólares al año, lo cual influye negativamente en la situación financiera de las industrias, limitando su capacidad de hacer mayores inversiones, crecer y generar más empleo”, detalló.
En este marco solicitó que se liberen las restricciones a las exportaciones para operar en igualdad de condiciones con los competidores internacionales (Brasil, Argentina, Paraguay), con quienes la industria nacional se disputa los mismos clientes en el mercado externo.

Déficit de grano de soya
Reveló que actualmente existe un déficit de materia prima (grano de soya) de casi 2 millones de toneladas, que obliga a las industrias a operar a un 60 % de su capacidad de producción.
A ese ritmo las industrias logran exportar alrededor de $us. 900 millones de dólares. “Imagínense lo que podríamos lograr para el país, si trabajamos a toda nuestra capacidad instalada”, mencionó Amantegui.
Para ello, sugirió que se habilite la implementación de biotecnología para contar con semillas mejoradas genéticamente y para aumentar los rendimientos y la producción de grano de soya, lamentando la abrogación de los decretos supremos que viabilizaban su posible implementación.
Contrabando
En cuanto al tema del contrabando el expositor denunció que además de los efectos negativos de la pandemia en la economía, el contrabando “es otra epidemia que está matando a la producción nacional”.
Resaltó la necesidad de que las autoridades implementen un control más estricto del contrabando, debido a que se está inundando el mercado interno de productos alimenticios y otros internados ilegalmente al país.
Señaló que esos rubros alimenticios no cumplen con la normativa nacional en cuanto a certificaciones de calidad e inocuidad alimentaria, poniendo en riesgo a los consumidores y afectando a las industrias nacionales.
Pandemia
Sobre el tema de la pandemia propuso también que “en el aspecto sanitario debe incrementarse la lucha contra el Covid-19, pero acompañada de medidas que logren reactivar la economía nacional. Si la crisis no se revierte seguirá afectando al aparato productivo y agroindustrial agropecuario, perjudicando los empleos de los bolivianos y los ingresos de impuestos y divisas para el Estado”.
Finalmente, expresó el deseo del sector de “que las propuestas de este Congreso sean escuchadas por el Gobierno nacional y se implemente una estrategia conjunta con el sector empresarial para salir adelante”.
Fuente: CANIOB
Redacción: Publiagro














