Hay aniversarios que se celebran con cifras, y otros que se sienten. Los 25 años de Invetsa en Bolivia pertenecen a estos últimos. Es una historia que no solo habla de crecimiento empresarial, sino de personas, desafíos compartidos y una convicción firme: acompañar al productor en cada paso.
“Emocionadísima, contenta, feliz”, así resume el momento Blanca Talavera, gerente general de Invetsa Bolivia, al recordar el camino recorrido. Un trayecto que comenzó con una apuesta estratégica por el país y que hoy se traduce en una empresa consolidada, con fuerte presencia en el sector avícola y una proyección clara hacia nuevos mercados.
Pero llegar hasta aquí no ha sido casualidad. Han sido años de desafíos constantes: crisis sanitarias, bloqueos, pandemia, dificultades logísticas. “Momentos retadores siempre van a haber, pero el equipo comprometido que tenemos hace la diferencia”, afirma Talavera. Y es justamente ese equipo el que ha permitido “surfear” las dificultades y convertirlas en oportunidades.
Desde la mirada interna, el sentimiento es compartido. Germán Vargas, gerente de logística, lo dice sin rodeos: “Invetsa es mi vida, es mi familia”. Con 22 años dentro de la empresa, ha sido testigo de una evolución que comenzó en una casa y hoy cuenta con un moderno centro de distribución en el Parque Industrial. “Ha sido un trabajo titánico, pero siempre encontramos la forma de seguir creciendo”, señala.
Esa misma resiliencia es la que destaca Kelly Melgar, gerente comercial, quien ve en cada dificultad una oportunidad para innovar. “Los desafíos nos hacen ser más creativos. No ha sido fácil, pero también ha sido divertido”, comenta, resaltando el espíritu de una empresa que ha sabido adaptarse a cada escenario.
Más allá de los productos —reconocidos por su calidad—, Invetsa ha construido su identidad sobre el servicio. “No vendemos solo un producto, brindamos soluciones”, enfatiza Talavera. Esa cercanía con el cliente, basada en la comunicación y la confianza, ha sido uno de los pilares de su crecimiento.
Hoy, a sus 25 años, la empresa no solo mira el pasado con orgullo, sino también el futuro con optimismo. La diversificación hacia nuevos segmentos y mercados refleja una visión clara: seguir creciendo junto al productor boliviano.


De Perú a Bolivia, una historia que cruzó fronteras
La historia de Invetsa en Bolivia está estrechamente ligada a su origen en Perú. Así lo recuerda César Landa, presidente del directorio, quien llegó al país hace 25 años con la visión de expandir la compañía.
“Bolivia nos ofreció cobijo para crecer, y hoy estamos celebrando un sueño hecho realidad”, afirma con emoción.
Desde entonces, Invetsa ha fortalecido su presencia en el sector avícola boliviano, apostando por infraestructura, tecnología y un equipo altamente comprometido. La inauguración reciente de su centro de distribución es reflejo de esa evolución.
Para Landa, la clave ha sido clara: “pensar siempre en la experiencia del cliente”. Una filosofía que ha permitido consolidar una relación sólida entre Invetsa Perú y Bolivia, integrando conocimiento, tecnología y servicio en beneficio del productor.
Caisy, el primer cliente que se volvió aliado
Hablar de Invetsa en Bolivia es también hablar de Caisy RL, su primer cliente en el país. Una relación que, 25 años después, sigue más firme que nunca.
“Son compañeros, son amigos. Invetsa es un brazo fuerte en nuestro sistema productivo”, destaca Yasuo Matsuzaki, gerente regional de la empresa.
Para Caisy, la clave ha sido la constancia, la transparencia y la palabra cumplida. “No es fácil mantener una relación así por tanto tiempo. Eso habla de una empresa seria”, señala.
La voz de los clientes, el mejor reconocimiento
Las felicitaciones por este aniversario llegan desde distintos actores del sector, reflejando el impacto de Invetsa en la avicultura boliviana.
“Una empresa sólida que aporta al desarrollo del sector”, destaca Paul Álvarez.
“Un socio estratégico para la actividad avícola”, agrega Boris Paz.
“Innovación, calidad y compromiso permanente”, resume José Miguel Peducase.
Son voces que coinciden en algo: Invetsa no solo ha crecido como empresa, sino que ha crecido junto a sus clientes.
A 25 años de su llegada, Invetsa no celebra solo su historia. Celebra las relaciones construidas, los desafíos superados y la confianza ganada. Y como en toda buena historia, el final aún está lejos de escribirse.
Redacción: Publiagro





















