Atribuyen esa escasez a las exageradas compras de reservas alimenticias por parte de China con fines no del todo claros. Estados Unidos ya vendió el 97% de la exportación de este rubro y el aumento de la soya llegó el viernes a 504,3 dólares por tonelada.

El afán de China de acumular en los últimos meses grandes existencias de reservas alimenticias con fines no del todo claros (¿un conflicto o desastre a escala global?), podría ser la clave para establecer por qué EE.UU está a un paso de quedarse sin soya cuando faltan más de siete meses para la llegada de la nueva cosecha.
En un interesante escrito el doctor Jorge Castro Arias da a conocer los aspectos más resaltantes de la desaparición de la soja a nivel mundial, en especial del principal país exportador como lo es Estados Unidos y por ende el aumento que ha tenido este rubro en los últimos meses.
El Departamento de Agricultura de esa nación (USDA por sus siglas en inglés) acaba de informar que al 28 de enero pasado ya se había comprometido la comercialización del 97% del saldo exportable previsto de la oleaginosa, sostiene el investigador.
Lo más curioso ese es un volumen récord comercializado no es producto de una restricción de oferta exportable de soja estadounidense que en el presente ciclo 2020/21 es de 60,6 millones de toneladas versus un promedio anual de 51,4 millones en el último lustro.

De esta forma, entiende el analista, es que la próxima cosecha estadounidense ingresará recién a fines de septiembre próximo, con lo cual es muy probable que más temprano que tarde EE.UU. se transforme en un importante comprador de soya.
Esta situación implica que los valores internos del producto en esa nación pasarían a calcularse en función de la paridad de importación.
Es decir, el sistema de formación de precios de la soya en EE.UU. dejaría en algún momento de estructurarse en función de los valores de exportación (FOB) para ser reemplazados temporariamente –hasta el ingreso de la nueva cosecha– por los valores de paridad de importación. Esta situación podría significar que habrá un “boom” alcista para rato.
Rusia anunció que a partir del próximo 2 de junio implementará derechos de exportación, por medio de una fórmula variable, para las ventas externas de trigo, maíz y cebada. Esa decisión causará ventas masivas de soya.
Con apuntes claros destaca para el ciclo 2021/22 se trata de un factor alcista porque la “retención variable” aplicada por el gobierno ruso desestimulará la siembra y la inversión tecnológica en los tres cultivos para muy probablemente reducir la oferta prevista para el año que viene.
El precio de la soja finalizó el viernes en 504,3 $us/ tonelada con una subida interdiaria de 0,1 $us/ tonelada, mientras que la posición maíz para marzo 2021 terminó en 216,5 $us/ tonelada con una baja de 1,0 $us/ tonelada.
Fuente: Publiagro














