Cuestionan que nuevo etanol de sorgo sea un proyecto rentable

Aunque el Gobierno y el sector oleaginoso destacaron el acuerdo que permite iniciar la producción de etanol de sorgo, al argumentar que dará seguridad y soberanía energética, además de reducir la subvención, surgen cuestionamientos a la rentabilidad del proyecto que, para producir el aditivo, requerirá de mayor volumen de diésel importado.

 

El pasado lunes, el presidente Evo Morales informó que se introducirá al mercado un nuevo corte de gasolina: Súper Etanol 97, cuya producción de su aditivo, denominado etanol anhidro, permitirá reducir la subvención en 269 millones de bolivianos en el primer año, en el que se producirán 5 millones de litros.

 

La Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), en memorando firmado con el Ministerio de Hidrocarburos y Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), se compromete a incrementar la productividad de sorgo mediante buenas prácticas agrícolas.

Este punto es uno de los cuestionados por Alejandra Crespo, miembro de la plataforma Bolivia Libre de Transgénicos, quien afirma que la rentabilidad no será significativa, pues el Estado subvencionará la producción del biocombustible a través del diésel que las maquinarias utilizadas en la producción de sorgo y que, adicionalmente, pagará un precio superior por el aditivo producido con relación al precio internacional. “Es económicamente inviable para los bolivianos”, agregó a tiempo de manifestar su preocupación por la deforestación que implicará el aumento de la superficie cultivada de sorgo.

 

Además, cuestionó al sector agrícola que, por un lado, se queja de la sequía y, por otro, sigue deforestando consciente de que los bosques son los que generan agua.

 

El analista en hidrocarburos Bernardo Prado sugiere hacer una análisis detallado sobre lo que se ahorraría en la subvención a través del uso del bioetanol versus el incremento de diésel importado y también subvencionado que utilizarán las maquinarias agrícolas para producir más sorgo.

 

Prado señaló que la importación de diésel se incrementó con mayor notoriedad más o menos a partir del inicio de la producción de etanol de caña, el año pasado.

Según datos del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), la importación de diésel subió en 19 por ciento en 2018 en volumen y 40 por ciento en valor, pues el país compró 1,2 millones de toneladas de diésel por 897 millones de dólares, mientras que en 2017 importó 1,016 millones de toneladas con un valor de 637 millones de dólares.

 

PRODUCCIÓN: CERCA DEL MILLÓN DE TONELADAS

 

Según datos de Anapo, la producción de sorgo en Bolivia se acerca al millón de toneladas al año. En la gestión pasada, la superficie sembrada alcanzó a 418.000 hectáreas, mientras que la producción llegó a 907.040 toneladas.

 

La siembra de sorgo en 2018 tuvo un incremento de un 11 por ciento con relación a 2017 cuando se alcanzó a 376.500 hectáreas.

 

Fuente: Periódico La Prensa