Gobierno dice que debate sobre transgénicos tomará dos años

Aunque el sector agrícola, encabezado por la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), espera autorización inmediata al uso de transgénicos para el cultivo de soya, el viceministro de Desarrollo Rural y Agropecuaria, Pedro Damián Dorado, dijo que esa propuesta debe ser evaluada técnica y científicamente por el Comité de Bioseguridad y que eso puede tomar entre uno y dos años.

 

El gerente de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), Jaime Hernández, indica que “lo ideal” hubiera sido ya tener respuesta a la propuesta realizada el año pasado, pero ve como un avance el hecho de que se la evalúe. Anapo pidió al Comité de Bioseguridad autorizar el uso de transgénicos resistentes a la sequía en cultivos de soya.

 

Dorado señaló que dicho Comité tiene un protocolo y será esta instancia la que responda, así como defina una posible modificación de normas. “Hay plazos indefectibles, apegados a todo un protocolo, y varía de uno a dos años, depende del tratamiento”, informó el Viceministro, a tiempo de destacar que la conformación del Comité de Bioseguridad es el punto de partida.

 

Hernández dijo que la respuesta del Comité ya debió haberse emitido, pero la evaluación involucra la realización de ensayos de validación, por lo que sólo queda esperar.

Pequeños productores

 

El presidente de la Cámara Agropecuaria de Pequeños Productores del Oriente (Cappo), Isidoro Barrientos, evaluó que la insistencia sobre el uso de más eventos transgénicos ha “ablandado” al Gobierno, lo que representa una esperanza para evitar pérdidas a causa de la sequía.

 

Barrientos dijo que es necesario contar con una respuesta del Gobierno para saber los eventos que pueden ser aprobados y los que no, por lo que pide acelerar el diálogo. “Las problemáticas van más allá de las normas porque el productor cada vez se siente más afectado y endeudado”, dijo.

180 MIL HECTÁREAS

 

En lo que va del año, la afectación al agro por la sequía se aproxima a 180 mil hectáreas de cultivos de soya, maíz y sorgo. El efecto inmediato es la imposibilidad de pagar deudas con la banca o comercializadoras de insumos.

 

Fuente: La prensa