Además, los contratos exigen que la semilla esté libre de una larga lista de enfermedades, especialmente las heredables por semilla. La humedad no debe pasar del 6% y la pureza física no puede bajar del 99,9%, o sea no tiene que haber elementos que no sean semillas, como restos de ramas u hojas. Existen también malezas prohibidas, cuya presencia es causal de rechazo de la partida.
–¿Cómo se logra ese nivel de precisión en el trabajo?
Sergio Gajardo (SG): Con la experiencia de años, un muy buen equipo técnico y una gestión muy bien hecha.
CONTROL DE CALIDAD
Nicolás Gajardo (NG): Alrededor de un 10% de nuestro personal se orienta a control de calidad. Somos alrededor de 270 personas de planta, y unas 27 se dedican a eso. Creo que es nuestro gran plus respecto de otras empresas. Tal vez seamos un poco más caros, pero garantizamos la calidad.
SG: Cuando tenemos alguna duda con el producto de un agricultor, ese lote queda retenido hasta que no hagamos las pruebas de pureza. Si cumple los requerimientos, se exporta; si no llena las condiciones del contrato, no hay pago ni para nosotros ni para el agricultor. Ponemos nota a los agricultores y es muy raro que salga alguno malo. La rotación de productores es baja, vienen acompañándonos desde hace 15, 20, 25 años.
Contando todas las especies, actualmente Antufen y Uwafen trabajan con alrededor de 600 agricultores.
–Al dividir las hectáreas por el número de agricultores, se ve que se trata de superficies pequeñas.
SG: Para que te hagas una idea, si quieres hibridar 1 ha de sandía necesitas unas 30 personas, imagínate lo que significa un área mayor. Por otra parte, hemos obtenido mejores resultados con agricultores pequeños, porque les va el sustento en su producción. Cuando recién empezamos, probamos con exportadores de frutas. Aunque yo les diera 2 ha de melones híbridos, obviamente su preocupación mayor eran los parrones o el huerto de ciruelos. No funcionaba bien para nosotros. A veces veíamos un potencial en obreros agrícolas y les decíamos: usted tiene la capacidad, pero le falta el capital. Búsquese un suelo. Nosotros chequeábamos que sirviera y lo arrendábamos para él. Le ofrecíamos mantener su sueldo como obrero agrícola y al final pagarle la utilidad correspondiente como productor. Para él se trataba de un doble negocio. Nos sentimos orgullosos, porque eso nos permitió crecer al tiempo que varios de nuestros agricultores antiguos fueron capaces de comprarse su parcela y prosperar. Ha sido una labor social. La utilidad para un agricultor depende del tipo de cultivo. Por ejemplo, los retornos de la semilla de sandía se ubican entre los más altos y los de maíz entre los de menor margen por unidad de superficie. En términos referenciales, el maíz deja del orden de $1.000.000 a $1.300.000/ha; en sandía, que se cultiva bajo jaula, en 1 ha se pueden obtener unos $15.000.000. El riesgo, aclara Nicolás Gajardo, es mucho mayor en el segundo caso.
LA HIBRIDACIÓN ES UN TRABAJO DE RELOJERÍA
SG: Hay que sacar los estambres (órganos masculinos) de cada una de las flores que serán hembras, cuando todavía están inmaduras, impidiendo la autopolinización. Luego se cubren con un sobre. Después se cosechan flores machos, se saca el sobre, se polinizan las hembras flor por flor, e inmediatamente se vuelven a cubrir con el sobre. De cometer errores en la operación, por ejemplo, de quedar estambres en flores hembras, estas pueden autopolinizarse y se pierde la condición de pureza genética.
Por eso diariamente se realizan chequeos, sacando al azar varios sobres. Si se encuentra un estambre, el agricultor debe volver atrás y revisar todos los sobres de las flores polinizadas por esa persona. En ocasiones incluso se eliminan todos los frutos y se espera a las siguientes flores para hacer la hibridación en forma correcta.
SG: El negocio se basa en mucha confianza, eso es fundamental. A nosotros nos mandan a hacer millones de dólares. Uno realiza el proceso esperando que la empresa va a pagar, si la entrega resulta adecuada. Y algunas empresas te dan anticipos de algo que aún no han recibido. La seriedad, la honestidad, la responsabilidad son básicas para alcanzar el éxito.
MANEJANDO LA MULTIPLICIDAD PRODUCTIVA
Una estrategia que aporta en el sentido de lograr altos estándares se relaciona con el nivel de especialización que da la separación geográfica por familia de cultivo.
NG: En Quillota producimos solanáceas: tomate, pimiento, berenjena, ají, con un equipo que lleva más de 25 años 100% dedicado a esa tarea. Otro equipo se especializa en las brásicas (coliflor, repollo y brócoli), aunque en este caso el área es más extensa, desde la zona central a Temuco. Tenemos un departamento orientado a generar semilla orgánica, en la localidad de María Pinto, región Metropolitana, y con algunos agricultores en Chillán; son producciones más diversas, incluyen tomate, pimiento, sandía, lechuga, en superficies comparativamente pequeñas. En Pichidegua, región de O’Higgins, se encuentra la estación experimental de mayor tamaño, cerca de 90 hectáreas (ha), donde se llevan a cabo los encargos más exclusivos de los clientes; por ejemplo, las pruebas de una variedad nueva, igualmente a escala reducida. En O’Higgins y Maule se concentra la semilla de maíz, con la planta de Uwafen ubicada en San Clemente. En las mismas dos regiones están todas las cucurbitáceas: melón, sandía, zapallo, pepino. Hay agrónomos que se dedican exclusivamente a cada programa
En la lista de especies se incluyen adicionalmente zanahoria, apio; desde hace unos 4 años, hinojo, y están haciendo pruebas con betarraga.
SG: Tenemos un equipo humano de primera línea, esa es una fortaleza de la empresa. Damos una importancia fundamental a la gente.
NG: Hay un excelente ambiente de trabajo, y también con los agricultores. Esto es una cadena. Nuestra filosofía es que todos se beneficien. Repartimos el 10% de las utilidades entre nuestro personal de planta.
Antufen interactúa principalmente con dos tipos de profesionales de las empresas de semillas: los breeders, encargados de crear las nuevas variedades, y los seed production specialists, SPS, responsables de la multiplicación de la semilla comercial.
Hay algunos aspectos de Chile que no son para nada ventajosos. Por ejemplo, las huelgas de transporte o de puertos.
NG: Si llega la semilla básica y hay un paro, no es posible desaduanarla, lo que puede significar la pérdida de la ventana de siembra. Una cosecha más tardía impacta en los rendimientos, aumenta la probabilidad de lluvias al final del proceso, de ocurrencia de enfermedades, etc.
SG: Lo mismo en el despacho. Una semilla que llega tarde al hemisferio norte ya no puede sembrarse. Afortunadamente nunca las huelgas han sido tan prolongadas como para perder el año.
NG: Más nos ha afectado el tipo de cambio, cuando estaba a 500 pesos, porque nuestros ingresos son en dólares. Hoy nos vemos favorecidos.