sábado, mayo 2, 2026
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Parásitos externos: un desafío para la ganadería de carne y leche

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Productos garrapaticidas/ Foto: Internet
Productos garrapaticidas/ Foto: Internet

Garrapatas, piojos y moscas afectan la salud del ganado, disminuyen la productividad y requieren un manejo responsable para evitar residuos en alimentos

El control de parásitos externos en ganaderías de carne y leche representa un desafío fundamental para la productividad y la salud animal. Garrapatas, moscas, piojos y ácaros no solo afectan el bienestar del ganado, sino que también son vectores de enfermedades que pueden disminuir significativamente el rendimiento productivo, incrementar los costos de producción y comprometer la seguridad sanitaria de la carne y la leche. Entre estos parásitos, la garrapata es considerada la más dañina por su capacidad de transmitir enfermedades graves como babesiosis, anaplasmosis y dermatitis piodérmica, afectando tanto la ganadería de carne como la de leche.

Leonardo Tejera Souto, director técnico de CALIER URUGUAY, señala la importancia de ser conscientes sobre cómo producimos proteína animal y cómo manejar la parte sanitaria en los animales.

“Debemos tener mucho cuidado en cómo producimos proteína animal y en cómo lo hacemos con respeto a la parte sanitaria y lo que generan los garrapaticidas, los residuos en carne, la importancia que tiene y la conciencia que debemos tener cuando tratamos animales¨.

Esta reflexión subraya que el manejo de parásitos no solo impacta la salud del ganado, sino que también tiene implicaciones directas sobre la seguridad alimentaria de los productos que consumimos diariamente.

“No estamos hablando de una problemática que la podamos solucionar fácilmente porque impacta muy de lleno en todo lo que es la cadena cárnica y de leche, y evidentemente estamos influenciados por los tratamientos que hacemos. Lo que queremos generar es la conciencia de usar los principios activos de los medicamentos que realmente son eficaces y que están registrados en cada país”

Foto: Internet
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“Estamos tratando alimentos y eso genera un impacto muy fuerte y hay que tener conciencia de respetar esos tiempos de espera, tiempos de carencia desde que tratamos al animal hasta que lo faenamos¨. Esta recomendación es especialmente relevante en el caso del ganado lechero, ya que los residuos de medicamentos antiparasitarios pueden permanecer en la leche, afectando su calidad y la salud de los consumidores.

El impacto económico de las parasitosis externas es significativo. En Uruguay, por ejemplo, se estima que las pérdidas anuales causadas por garrapatas ascienden a 90 millones de dólares. Estas pérdidas se reflejan en menor ganancia de peso, reducción en la producción de leche, costos adicionales por tratamientos y manejo de animales enfermos, así como en la disminución de la calidad de los productos destinados al consumo humano.

“No estamos hablando de una problemática que la podamos solucionar fácilmente porque impacta muy de lleno en todo lo que es la cadena cárnica y de leche, y evidentemente estamos influenciados por los tratamientos que hacemos. Lo que queremos generar es la conciencia de usar los principios activos de los medicamentos que realmente son eficaces y que están registrados en cada país”, afirma Tejera Souto.

Por ello, la implementación de estrategias efectivas de manejo y control es crucial. Estas estrategias incluyen la identificación temprana de infestaciones, el uso responsable y registrado de garrapaticidas y otros antiparasitarios, la rotación de principios activos para evitar resistencia, la higiene y manejo adecuado de los potreros, y la vigilancia sanitaria constante. Solo mediante un enfoque integral es posible proteger la productividad del ganado, la rentabilidad de los sistemas ganaderos y la seguridad de los alimentos que llegan al consumidor.

Redacción: Publiagro

Foto: Publiagro
Foto: Publiagro
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Ganaderos del Beni aprenden estrategias contra parásitos externos

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Foto: Publiagro
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Expertos de CALIER Uruguay y empresas del sector brindaron herramientas para proteger el bienestar animal y mejorar la productividad

La ciudad de Trinidad fue escenario de una enriquecedora charla técnica sobre el “Control de parásitos externos transmisores de enfermedades en ganaderías de carne y leche del Beni”, organizada por la Asociación de Ganaderos de Cercado (ASOCERCADO). Este encuentro reunió a productores, técnicos y especialistas del sector agropecuario con el objetivo de fortalecer las prácticas de manejo sanitario en las explotaciones ganaderas de la región.

La disertación estuvo a cargo del Dr. Leonardo Tejera Souto, director técnico de CALIER Uruguay y especialista en gestión regulatoria y servicio técnico. Durante su exposición, Tejera subrayó la importancia de implementar estrategias efectivas para el control de garrapatas, moscas, piojos y otros parásitos externos, “que no solo afectan el bienestar del ganado, sino que también representan un riesgo sanitario y económico significativo para la producción de carne y leche”.

“Una oportunidad de prepararse y saber cómo actuar ante el control de parásitos como las garrapatas”

Foto: Publiagro
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El evento contó con la participación de referentes del sector, entre ellos Edvar Isaac Álvarez, de Soluciones Agropecuarias, quien calificó la jornada como “una oportunidad de prepararse y saber cómo actuar ante el control de parásitos como las garrapatas”. Por su parte, Patricia Toledo, del CIMGB Centro de Investigación de Mejoramiento de Ganado Bovino UAB, expresó su agradecimiento a las empresas organizadoras por brindar este tipo de capacitaciones, señalando que “benefician mucho al ganadero del Beni”.

Respaldado por empresas y organizaciones del sector como Soluciones Agropecuarias y Agromel SRL, el encuentro permitió a los ganaderos conocer nuevas técnicas de manejo sanitario, intercambiar experiencias y fortalecer la conciencia sobre prácticas responsables en el control de parasitosis externas. La jornada se destacó por combinar el conocimiento técnico con la aplicación práctica, promoviendo un enfoque integral que contribuye a mejorar la productividad y la salud del ganado en la región.

Redacción: Publiagro

Productores de tomate dejan que su cosecha se pierda ante precios que no cubren la inversión

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Así se ven las parcelas con tomates pudriéndose/ Foto: Productores
Así se ven las parcelas con tomates pudriéndose/ Foto: Productores

Productores de los valles cruceños denuncian que los bajos precios solo les generan pérdidas y dudas sobre la próxima campaña

Los productores de tomate de los valles cruceños enfrentan una difícil situación: debido a que los precios del mercado son demasiado bajos y no cubren ni siquiera los costos de producción, muchos decidieron dejar que su producción se pierda. “Es por ello que dejaron que el tomate se pudra y no fue cosechado, lo que les genera pérdidas considerables y están con dudas de sembrar para la próxima campaña”, indicaron representantes del sector.

“Son tomates de calidad, tienen buen tamaño, buena maduración, pero no los compran a precios bajos. Nosotros hemos hecho una inversión grande en la producción y no vamos a ir a regalar nuestro producto a los mercados, preferimos que se pudra en la planta”, señaló uno de los productores, quien cuenta con dos hectáreas de tomates listos para cosechar, pero que ha decidido no hacerlo.

“Son tomates de calidad, tienen buen tamaño, buena maduración, pero no los compran a precios bajos. Nosotros hemos hecho una inversión grande en la producción y no vamos a ir a regalar nuestro producto a los mercados, preferimos que se pudra en la planta”

Foto: Productores
Foto: Productores

El problema no se limita únicamente al precio de venta del tomate; la inversión para producir este cultivo incluye costos adicionales que también quedan en riesgo. Entre ellos, se encuentra el pago de mano de obra para la cosecha y el transporte, así como los gastos asociados a la logística de llevar los tomates hasta los mercados de Santa Cruz.

 Estas pérdidas acumuladas ponen en entredicho la rentabilidad de la actividad y generan incertidumbre sobre la decisión de sembrar en la próxima campaña.

La situación refleja un desequilibrio entre la oferta y la demanda y resalta la necesidad de buscar soluciones que permitan a los productores vender su cosecha a precios justos, evitando que el esfuerzo y la inversión de meses se pierdan en el campo.

Redacción: Publiagro

Tomates grandes de buena calidad que se echa a perder en la planta/ Foto: Productores
Tomates grandes de buena calidad que se echa a perder en la planta/ Foto: Productores

Sequía en Vallegrande provoca pérdidas superiores al 70% en la producción de frejol

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Productores de la comunidad Quirquincho señalan que la falta de lluvias en enero y febrero afectó la etapa de floración del cultivo

Productores de la comunidad de Quirquincho, en la zona de los valles del municipio de Vallegrande, reportan severas pérdidas en la campaña de verano del cultivo de frejol debido a la falta de lluvias durante semanas clave para el desarrollo del cultivo.

El productor Javier Menacho, residente de la mencionada comunidad rural, informó que la situación climática afectó gravemente la producción, ya que las precipitaciones no se presentaron en el momento más necesario para el cultivo.

La siembra de frejol, campaña de verano en la comunidad Quirquincho perteneciente al municipio de Vallegrande presenta pérdidas de casi todo el cultivo.

¨No ha llovido parte de enero y todo el mes de febrero cuando más se necesitaba dado que el frejol estaba en la época de floración, y con ello las pérdidas superan más del 70%”, señaló el productor.

“No ha llovido parte de enero y todo el mes de febrero cuando más se necesitaba dado que el frejol estaba en la época de floración, y con ello las pérdidas superan más del 70%”

Productores lamentan pérdidas del 70% de sus cultivos/ Foto: Javier Menacho
Productores lamentan pérdidas del 70% de sus cultivos/ Foto: Javier Menacho

Menacho explicó que la falta de lluvias durante la etapa de floración, considerada una de las fases más sensibles del cultivo, provocó que muchas plantas no lograran desarrollar vainas ni granos, reduciendo significativamente el rendimiento esperado de la campaña.

El agricultor expresó su preocupación por las pérdidas económicas que enfrentan los productores de la zona.

“Debido a este fenómeno climático los productores pierden en semilla, pago a dueños de maquinaria agrícola, fertilizantes y otros gastos adicionales”, lamentó.

La situación genera incertidumbre entre las familias productoras del valle de Vallegrande, quienes dependen de la campaña de verano para sostener su economía agrícola. Los agricultores señalan que, además de la pérdida de la cosecha, deben afrontar los costos invertidos en la preparación del suelo, insumos y labores mecanizadas, lo que agrava el impacto económico de la sequía.

Redacción: Publiagro

Defensa civil analiza bombardeo de nubes ante sequía crítica en regiones de Cochabamba

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Foto: Opinión
Foto: Opinión

Valle Alto y Cono Sur presentan un escenario de escasez de agua; represas principales mantienen abastecimiento, pero La Angostura registra sólo 32% de almacenamiento

Las autoridades departamentales alertaron sobre un escenario de sequía extrema en las regiones del Valle Alto y Cono Sur de Cochabamba, como consecuencia de la marcada reducción de precipitaciones registrada durante el mes de febrero. De acuerdo con reportes oficiales, las lluvias estuvieron incluso por debajo de los niveles registrados en 2023, considerado uno de los años más secos de los últimos tiempos.

La Gobernación de Cochabamba informó que, aunque durante enero se registraron precipitaciones dentro de parámetros normales, la situación cambió drásticamente en febrero, generando preocupación entre autoridades y productores agrícolas de la región.

El secretario departamental de Medio Ambiente y Recursos Hídricos, Oscar Zelada, explicó que los reportes climáticos evidencian un déficit significativo de lluvias.

“Hay reportes de sequías extremas. Todo el mes de febrero no hemos tenido precipitaciones e hicimos comparaciones con el año más seco, que fue el 2023, donde estamos por debajo del promedio y por debajo en comparación de ese año, en precipitaciones”, señaló la autoridad.

El informe fue elaborado en coordinación con el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi), entidad que también advirtió sobre el impacto que esta situación podría tener en la producción agrícola de los valles.

El responsable departamental del Senamhi, Erick Sosa, indicó que el déficit de lluvias se concentra principalmente en el piso agroecológico de los valles, donde gran parte de la actividad productiva depende de las precipitaciones.

“Hemos tenido una época de lluvias normal hasta enero. Pero febrero ha sido deficitario, especialmente en Valle Alto y Cono Sur. Esto puede afectar cultivos en etapa de floración y cuajado, reduciendo la producción agrícola”, explicó Sosa.

“Hemos tenido una época de lluvias normal hasta enero. Pero febrero ha sido deficitario, especialmente en Valle Alto y Cono Sur. Esto puede afectar cultivos en etapa de floración y cuajado, reduciendo la producción agrícola”

Foto: Opinión
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Las autoridades departamentales señalaron que, aunque existe la posibilidad de que el mes de marzo registre precipitaciones dentro de rangos normales, estas lluvias no serían suficientes para compensar el déficit acumulado durante febrero.

Ante este panorama, la Gobernación informó que se están coordinando acciones con las Unidades de Gestión de Riesgos (UGR) y los gobiernos municipales de las zonas afectadas, con el objetivo de promover el uso racional del agua y fortalecer sistemas de riego tecnificado, como el riego por goteo, que permite optimizar el recurso hídrico en la producción agrícola.

Asimismo, se analiza junto con Defensa Civil la posible aplicación de medidas complementarias, entre ellas el bombardeo de nubes, una técnica utilizada para estimular precipitaciones en situaciones de déficit hídrico, en caso de que las condiciones secas se mantengan durante las próximas semanas.

Pese al escenario climático adverso, las autoridades aseguraron que el abastecimiento de agua potable en la región metropolitana de Cochabamba se encuentra garantizado. Las represas de Misicuni, Escalerani y Corani registran actualmente niveles de almacenamiento superiores al 80%.

El reporte también señala que la represa de La Angostura presenta un nivel de almacenamiento cercano al 32%, situación que ha llevado a implementar descargas controladas y priorizar la acumulación del recurso ante la falta de lluvias significativas.

Finalmente, la Gobernación reiteró el llamado a los municipios del Valle Alto y Cono Sur a mantenerse en alerta y prepararse ante la posibilidad de que el escenario de sequía continúe durante las próximas semanas, lo que podría generar impactos adicionales en la producción agrícola y en la disponibilidad de agua para riego.

Redacción: Publiagro

Complejo industrial San Andrés listo para procesar arroz de productores benianos

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Foto: Publiagro
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Las asociaciones de arroceros recorrieron los silos, laboratorios y líneas de industrialización, confiando en la capacidad tecnológica de la planta

Representantes de las asociaciones de arroceros del Beni realizaron una visita al complejo industrial San Andrés, ubicado en la comunidad Santa Rosa, kilómetro 100, con el objetivo de evaluar los servicios que los silos de la planta pueden ofrecer a los productores en el proceso de secado y beneficiado del arroz.

El presidente de la ADEPAB (Asociación Departamental de Productores Arroceros del Beni), David Pérez, señaló que la planta se encuentra en condiciones óptimas para prestar los servicios requeridos.

“Hemos observado que se encuentra en buenas condiciones y están prestas para poder hacernos el servicio de secado y beneficiado del arroz, hemos realizado un recorrido por toda la planta y todas sus áreas, desde los laboratorios, secado, almacenado y el proceso completo de industrialización”, informó.

Durante la visita, por primera vez, los productores pudieron conocer todos los equipos de la planta y comprender cómo funciona cada etapa del proceso de industrialización del grano.

“Tenemos la confianza de poder depositar nuestro grano para que se haga el proceso de industrialización y como productores sabemos que hay una instructiva que se va a hacer servicio a los productores”.

“Tenemos la confianza de poder depositar nuestro grano para que se haga el proceso de industrialización y como productores sabemos que hay una instructiva que se va a hacer servicio a los productores”

Foto: Publiagro
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Por su parte, el ingeniero David Hinojosa, responsable de la planta, explicó que las instalaciones están listas para brindar los servicios a los arroceros. Señaló que la capacidad de secado de la planta es de 80 toneladas, mientras que la sección de beneficiado transforma la materia prima en producto terminado.

“Tenemos equipos de tecnología aquí en San Andrés que tiene además las plantas pulidoras de agua que tienen alta gama en tecnología y selector multicolor para el estadio de granos y se va directamente a las bolsas”, indicó Hinojosa.

El presidente de la CAB (Cámara Agropecuaria del Beni), Alfredo Tababary, destacó la iniciativa y resaltó el acercamiento que se ha generado entre el sector productivo y el gobierno, que permite la creación de una alianza público-privada.

“Esto es lo que realmente vendría a funcionar y acortar la distancia de la brecha productiva”, aseguró.

Tababary señaló que el sector arrocero está a mitad de campaña y que, pese a las limitaciones enfrentadas, la visita deja un precedente importante.

“Por lo menos se va a dejar un ABC de alianza público-privada que sería un negocio para que la empresa del Estado les haga servicios”, concluyó, resaltando la importancia de fortalecer la industrialización local del arroz y brindar apoyo técnico a los productores.

Redacción: Publiagro

Foto: Publiagro
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Actividad microbiana: la clave oculta de la productividad agrícola

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Foto: Archivo Publiagro
Foto: Archivo Publiagro

Especialistas explican paso a paso cómo mejorar la humedad, porosidad y materia orgánica del suelo para potenciar los cultivos

El suelo es un sistema vivo compuesto por millones de microorganismos como bacterias, hongos, actinomicetos y protozoos, que cumplen funciones esenciales en la transformación de nutrientes y en la estabilidad estructural del terreno. Cuando esta actividad biológica es alta, se favorece la liberación gradual de nutrientes, la mejora de la porosidad y una mayor retención de humedad, elementos fundamentales para el desarrollo adecuado de los cultivos.

Uno de los principales beneficios de la actividad microbiana es la capacidad de transformar la materia orgánica en nutrientes disponibles para las plantas, como nitrógeno y fósforo. Además, ciertos microorganismos producen sustancias que ayudan a formar agregados en el suelo, mejorando su estructura y facilitando la infiltración de agua y la aireación.

El ingeniero Ernesto Mancera, experto mexicano en suelos, señala que para estimular esta actividad es fundamental garantizar condiciones adecuadas de humedad. Un suelo excesivamente seco reduce la vida microbiana, mientras que la saturación de agua limita la presencia de oxígeno, afectando a los microorganismos benéficos. El equilibrio hídrico permite una mayor eficiencia en la descomposición de residuos y en la disponibilidad de nutrientes.

Mantener una humedad equilibrada

El primer requisito para activar la biología del suelo es el agua.

Los microorganismos necesitan humedad para vivir y transformar nutrientes.

  • Si el suelo está muy seco, la actividad microbiana disminuye.
  • Si está saturado, falta oxígeno y se afecta el equilibrio biológico.

Un nivel adecuado de humedad permite:

  • Mayor descomposición de materia orgánica.
  • Mejor disponibilidad de nutrientes.
  • Desarrollo radicular más profundo.

“Cuando estas condiciones se cumplen, los cultivos muestran mayor desarrollo radicular, mejor eficiencia en el uso del agua, mayor tolerancia al estrés climático y mejores rendimientos”

Foto: Internet
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Porosidad y buena cantidad de MO

Otro aspecto clave es la porosidad. Un suelo bien estructurado facilita el intercambio gaseoso, el crecimiento radicular y la movilidad del agua. En contraste, la compactación disminuye la actividad biológica y limita el desarrollo de las raíces, afectando el rendimiento de los cultivos.

La materia orgánica también cumple un rol central. Es la principal fuente de energía para los microorganismos y contribuye a mejorar la estructura del suelo, aumentar la retención de humedad y promover la biodiversidad microbiana. La incorporación de rastrojos, compost, estiércol y la rotación de cultivos son prácticas recomendadas para mantener niveles adecuados de materia orgánica.

Un suelo compactado limita:

  •         El crecimiento de raíces.
  •         La respiración microbiana.
  •         La infiltración de agua.

En cambio, un suelo bien estructurado favorece:

  •         Mayor actividad biológica.
  •         Mejor absorción de nutrientes.
  •         Menor riesgo de encharcamiento.

Mantener equilibrio de nutrientes

No se trata solo de aplicar fertilizantes, sino de mantener proporciones adecuadas de macro y micronutrientes que favorezcan tanto a la planta como a la biología del suelo. Un exceso o deficiencia de ciertos elementos puede alterar el funcionamiento del sistema.

¨Cuando estas condiciones se cumplen, los cultivos muestran mayor desarrollo radicular, mejor eficiencia en el uso del agua, mayor tolerancia al estrés climático y mejores rendimientos¨, explica Mancera.

 Además, un suelo biológicamente activo reduce la dependencia de insumos externos a largo plazo y fortalece la sostenibilidad productiva.

El enfoque actual de la agricultura apunta a considerar el suelo como un ecosistema integral. La rotación de cultivos, la reducción de la labranza, el uso de coberturas vegetales y la aplicación de bioinsumos forman parte de las estrategias que buscan mantener activa la vida microbiana.

En un escenario de cambio climático y degradación de suelos, expertos advierten que recuperar y proteger la fertilidad biológica no es solo una opción técnica, sino una necesidad estratégica para garantizar la seguridad alimentaria y la rentabilidad agrícola en el futuro.

Redacción: Publiagro

Camarón Gigante de Malasia: tecnología y selección genética

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Foto: Publiagro
Foto: Publiagro

El monitoreo de hembras ovígeras y la crianza especializada permiten proyectar una oferta sostenible para productores acuícolas

El laboratorio de producción de camarones del INIAF avanza en la consolidación de su programa de acuicultura experimental con un área específica destinada a la reproducción del Camarón Gigante de Malasia. En esta sección se encuentran los camarones jóvenes, hembras y adultos reproductores, donde se inicia el proceso de apareamiento y se sientan las bases para una futura producción a gran escala.

En esta área, el trabajo técnico es constante. Se realiza monitoreo permanente de los ejemplares, control de alimentación y seguimiento del ciclo reproductivo. La ingeniera Wilma Rollano Mostajo, técnico de campo en acuicultura experimental, explicó el procedimiento que permite garantizar la reproducción continua de la especie.

“Una vez que identificamos la hembra ovígera a través de un monitoreo constante, alimentación con balanceado, carne de tilapia para asegurar su ciclo de reproducción, las hembras tienden a tener huevos cada mes, la reproducción de los camarones es durante todo el año”, detalló.

Cuando se detectan las hembras con huevos, estas son trasladadas al laboratorio, donde comienza la fase de larvicultura. En esta etapa se trabaja con agua salina, condición necesaria para el desarrollo inicial de las larvas. Posteriormente, en las etapas juveniles y adultas, los camarones son mantenidos en agua dulce en estanques adecuados para su crecimiento y adaptación.

El proyecto ha evolucionado de manera progresiva. En sus inicios, el laboratorio contaba únicamente con reproductores; sin embargo, actualmente dispone de juveniles, prejuveniles, tanques de pre cría y reproductores completamente desarrollados, aclimatados y adaptados a las condiciones locales.

“Posteriormente vamos a tener una producción a gran escala para ofrecer a los productores interesados en producir estos camarones”, adelantó la especialista.

El proceso de apareamiento

El apareamiento del Camarón Gigante de Malasia sigue un proceso natural cuidadosamente observado por los técnicos. Generalmente, el macho selecciona a la hembra que presenta huevos en el cefalotórax, los cuales adquieren un color naranja claro, señal de que está lista para el proceso reproductivo.

“Una vez que identificamos la hembra ovígera a través de un monitoreo constante, alimentación con balanceado, carne de tilapia para asegurar su ciclo de reproducción, las hembras tienden a tener huevos cada mes, la reproducción de los camarones es durante todo el año”

En cada estanque hay tres hembras y un macho/ Foto: Publiagro
En cada estanque hay tres hembras y un macho/ Foto: Publiagro

El cortejo dura aproximadamente cuatro días, tiempo durante el cual se produce la fecundación. Una vez realizada, los huevos que la hembra tenía en la parte superior del cuerpo se trasladan hacia el abdomen, donde completan su desarrollo antes de la eclosión.

Diferencias entre macho y hembra

La identificación de los ejemplares es fundamental para la selección genética y el manejo reproductivo. El macho se caracteriza por tener las quelas más grandes y alargadas, además de presentar una tonalidad más azulada. En cambio, la hembra posee el abdomen más abierto, rasgo que facilita su reconocimiento y diferenciación.

Mejoramiento genético

El laboratorio también trabaja en el fortalecimiento genético de la especie. Desde la etapa juvenil se monitorea el crecimiento, tamaño y desarrollo de las quelas. Los ejemplares que presentan mejores características son seleccionados como futuros reproductores.

“El reproductor más grande que hemos tenido hasta ahora mide 30 centímetros que es el tamaño normal”, destacó Rollano.

Con estos avances, el INIAF busca consolidar una alternativa productiva para el sector acuícola, promoviendo la diversificación y el desarrollo de nuevas oportunidades económicas para productores interesados en incursionar en la cría del Camarón Gigante de Malasia.

Redacción: Publiagro

Foto: Publiagro
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Alimento balanceado para los camarones en etapa juvenil y reproductores/ Foto: Publiagro
Alimento balanceado para los camarones en etapa juvenil y reproductores/ Foto: Publiagro

Levaduras ruminales como herramienta para aumentar la productividad en bovinos, ovinos y camélidos en Bolivia

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Foto: Internet
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Mecanismos de acción, evidencias productivas y oportunidades de uso en sistemas ganaderos del altiplano, valles y trópico

El incremento de la productividad en rumiantes depende, en gran medida, de la eficiencia con la que el animal convierte forraje en energía y proteína utilizable. En Bolivia, donde predominan sistemas extensivos y semi-intensivos basados en pasturas naturales, rastrojos agrícolas y subproductos, la limitante principal es la baja calidad de la fibra y la inestabilidad del ambiente ruminal. En este contexto, los aditivos microbianos a base de levaduras, especialmente Saccharomyces cerevisiae, se han posicionado como una herramienta nutricional para mejorar el desempeño productivo en bovinos, ovinos y, con creciente interés, en camélidos.

El modo de acción de las levaduras se basa en su interacción con la microbiota del rumen. Al ingresar con la dieta, las células de levadura consumen pequeñas cantidades de oxígeno que ingresan junto con el alimento, favoreciendo un ambiente estrictamente anaerobio. Esta condición es esencial para el desarrollo de bacterias celulolíticas responsables de degradar la fibra vegetal. En sistemas bolivianos donde se utilizan rastrojos de maíz, paja de trigo o pasturas maduras del altiplano, esta acción permite un mejor aprovechamiento del material fibroso y un aumento en la producción de ácidos grasos volátiles (AGV), principal fuente energética del rumiante.

Además, las levaduras aportan vitaminas del complejo B, péptidos, glucanos y ácidos orgánicos que actúan como factores de crecimiento para bacterias beneficiosas del rumen. Estos compuestos estimulan la actividad enzimática microbiana, acelerando la conversión de la fibra y del nitrógeno no proteico (urea, biuret) en proteína microbiana de alta calidad. Para sistemas lecheros del altiplano y los valles interandinos, donde se suplementa con urea en épocas secas, esta conversión es clave para sostener producción sin elevar significativamente los costos.

Uno de los efectos más importantes de las levaduras es la estabilización del pH ruminal. Mediante la estimulación de bacterias consumidoras de ácido láctico, como Selenomonas ruminantium, se reduce la acumulación de lactato y se mantiene el pH cercano a la neutralidad. Esto es relevante en bovinos en engorde o vacas lecheras suplementadas con concentrados, especialmente en Santa Cruz y Cochabamba, donde dietas con mayor nivel energético aumentan el riesgo de acidosis subclínica. La estabilización del pH se traduce en mayor consumo voluntario de alimento, menor incidencia de trastornos digestivos y mejor eficiencia alimenticia.

“El uso estratégico de levaduras vivas en la dieta de rumiantes mejora la eficiencia digestiva, estabiliza el rumen y permite transformar forrajes de baja calidad en mayor producción de carne, leche y fibra, con potencial de aplicación en bovinos, ovinos y camélidos bolivianos”

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Desde el punto de vista energético, las levaduras favorecen la producción de propionato frente a la formación de metano. Ambas rutas metabólicas compiten por el hidrógeno disponible en el rumen. Al estimular bacterias productoras de propionato, se reduce la disponibilidad de hidrógeno para los microorganismos metanogénicos. Esto tiene un doble efecto: se mejora la eficiencia energética del animal (menos energía se pierde como gas) y se disminuyen las emisiones de metano, aspecto relevante para sistemas ganaderos que buscan adaptarse a criterios de sostenibilidad y reducción de huella ambiental.

En bovinos de carne, el uso de levaduras se asocia con incrementos en la ganancia diaria de peso y mejor conversión alimenticia, especialmente cuando se utilizan forrajes de mediana a baja calidad. En bovinos lecheros, los beneficios se reflejan en aumentos de producción de leche, mayor estabilidad del consumo y mejora en parámetros reproductivos indirectos, al reducir el estrés metabólico. En Bolivia, experiencias reportadas en sistemas de doble propósito del trópico muestran mejoras en condición corporal y persistencia de lactancia cuando se incorporan levaduras en épocas de transición forrajera.

En ovinos, especialmente en zonas altoandinas, donde las pasturas son de bajo valor nutricional, las levaduras permiten mejorar la digestibilidad de la fibra y la eficiencia del uso del nitrógeno, favoreciendo incrementos en peso vivo y producción de lana. Para camélidos (llamas y alpacas), aunque la investigación es menor que en bovinos, existen evidencias de que la suplementación con levaduras mejora la utilización de pasturas naturales y reduce la variabilidad productiva en épocas críticas. Esto resulta relevante para sistemas productivos del altiplano boliviano, donde la productividad depende casi exclusivamente de la calidad de los bofedales y pastizales nativos.

Principales efectos productivos del uso de levaduras

Mecanismos de acción en el rumen

 

Consideraciones prácticas

Los resultados del uso de levaduras son variables y dependen de la cepa utilizada, la dosis, el tipo de dieta y la especie animal. No todas las levaduras tienen el mismo efecto; algunas actúan principalmente sobre el pH, otras sobre la digestión de fibra o el consumo. Por ello, es fundamental seleccionar productos con respaldo técnico y adaptados al sistema productivo local. En Bolivia, su mayor potencial se encuentra en épocas secas, en dietas con alta proporción de fibra y en sistemas donde se emplea nitrógeno no proteico.

Las levaduras representan una herramienta biotecnológica con alto potencial para incrementar la productividad de bovinos, ovinos y camélidos en Bolivia. Su acción sobre la microbiota ruminal permite transformar forrajes de baja calidad en energía y proteína utilizable, mejorar la salud digestiva y reducir pérdidas energéticas por metano. Integradas a programas de manejo nutricional, pueden contribuir a sistemas más eficientes, rentables y sostenibles, adaptados a las condiciones productivas del altiplano, valles y trópico boliviano.

Redacción: Publiagro

La grasa subcutánea marca la diferencia en la faena y la calidad de la carne

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Foto: Internet
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Entre 3 y 7 milímetros de cobertura protegen la carne, optimizan el rendimiento y aseguran mayor aceptación en mercados nacionales e internacionales

El espesor de grasa en el ganado al momento de la faena se ha consolidado como uno de los indicadores más determinantes para evaluar la calidad y el rendimiento de la canal. Aunque en muchas ocasiones se asocia únicamente con el nivel de terminación del animal, este parámetro cumple un papel fundamental tanto en la protección de la carne durante el proceso de enfriamiento como en su valor comercial dentro de la industria frigorífica.

Fernando Baldomar, gerente de Asocebú, explica que una adecuada cobertura de grasa subcutánea actúa como una verdadera barrera natural durante el proceso de enfriamiento en cámara fría, evitando el acortamiento excesivo de las fibras musculares y contribuyendo a mantener la terneza de la carne. 

“Cuando no hay una cobertura de grasa protege del choque térmico y hacen que la carne no cambie de color a más oscuro y también tiene mucho que ver por la pérdida de deshidratación y también tiene una gran aceptación por deshidratación y la ternesa de la carne”.

Además de su función protectora, el espesor de grasa influye directamente en el rendimiento final de la canal. Un equilibrio adecuado entre músculo y grasa permite obtener mejores cortes comerciales sin penalizaciones por exceso o deficiencia, lo que se traduce en una mayor eficiencia productiva y mayor valor agregado para los productores y frigoríficos.

“Cuando no hay una cobertura de grasa protege del choque térmico y hacen que la carne no cambie de color a más oscuro y también tiene mucho que ver por la pérdida de deshidratación y también tiene una gran aceptación por deshidratación y la ternesa de la carne”

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En sistemas de evaluación modernos, el espesor de grasa se mide con herramientas de precisión, ya sea mediante ultrasonografía aplicada en animales en pie o mediante dispositivos digitales utilizados directamente en el canal frigorífico. 

Esto permite clasificar la res de manera objetiva, proyectar su calidad y generar información confiable sobre parámetros esenciales como el área de ojo de lomo y el grado de marmoleo. Tal información es clave para determinar el yield grade y el quality grade, especialmente en mercados exigentes que demandan estandarización, trazabilidad y transparencia en la producción de carne.

Respecto a los estándares de la industria, el espesor de grasa ideal se sitúa entre 3 y 7 milímetros, un rango que garantiza protección suficiente durante el enfriamiento, optimiza el rendimiento de la canal y asegura que la carne mantenga su calidad en términos de jugosidad, color y ternura. Este parámetro, cuando se combina con una adecuada selección genética y manejo a pasto, contribuye a producir carne competitiva y de alta aceptación tanto en el mercado interno como en los mercados internacionales.

Redacción: Publiagro

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