
Estudiantes de Agronomía de la UAGRM exponen en la Exposoya del Norte cómo este oleaginoso resistente se perfila como alternativa real frente a sequías, para aceite, forraje y mejora del suelo







Adrián Arce, estudiante de Agronomía en la UAGRM, presentó en la Exposoya del Norte los argumentos técnicos por los cuales el cártamo (Carthamus tinctorius L.) comienza a ganar aceptación como cultivo de servicio entre productores del Norte y otros sectores del país. Su exposición incluyó aspectos de uso múltiple, tolerancia climática, beneficios al suelo y también los desafíos que este cultivo aún tiene por asumir.
Usos y composición
El cártamo tiene al menos tres finalidades destacadas: producción de aceite, uso como forraje en ciertas variedades, y para tintes naturales. En aceite, su composición incluye ácidos grasos linoleico y oleico, lo que le da valor para alimentación, usos cosméticos, industriales y medicinales. Esta información coincide con lo que muestran guías técnicas que señalan que el aceite de cártamo puede tener altos niveles de ácidos insaturados, con porcentajes comparables al de otras oleaginosas destacadas.
Adaptabilidad y tolerancia
Una de las fortalezas que destaca Arce es la tolerancia a la sequía: menciona que en condiciones de 300 a 500 mm de precipitación acumulada en todo el ciclo, el cultivo aún prospera. Este dato es coherente con experiencias de regiones áridas o semiáridas vistosas en Argentina (sudoeste chaqueño) y México, donde el cártamo ha sido mostrado como alternativa de invierno en cultivos de servicio por su bajo requerimiento hídrico en comparación con otros oleaginosos.
También resalta que el cártamo demanda menos protección química: menor uso de insecticidas y fungicidas si se controla bien la densidad de población y se seleccionan variedades resistentes.
Suelo y raíces
Arce informó que algunas variedades tienen raíces de 3 a 4 metros de profundidad, lo que contribuye a la descompactación del suelo y a mejorar la estructura subterránea. Estas raíces profundas también permiten extraer agua de capas más profundas, ayudando en períodos secos. La cobertura que dejan además contribuye a disminuir la evaporación, proteger contra erosión eólica o hídrica y mejorar la materia orgánica.
Limitaciones
El principal inconveniente identificado es su ciclo relativamente largo, de aproximadamente 150 días, lo cual lo hace menos competitivo frente a soya, girasol u otros cultivos de ciclo corto. Este atraso puede incidir en exigencias de manejo más altos y en ventanas de siembra más limitadas.
Recomendaciones prácticas
- Elegir variedad adecuada según destino: si aceite, forraje u otros usos.
- Adecuar densidad de siembra para aumentar rendimiento y evitar competencia entre plantas.
- Rotación de cultivos: usar cártamo como parte de rotaciones para romper ciclos de enfermedades y mejorar fertilidad.
- Acondicionamiento del suelo, nutrientes, y control de malezas durante las primeras etapas, que es crítico.
- Verificar disponibilidad de semilla local y costos de producción antes de expandir superficie.
Cuadro técnico resumen del cultivo de cártamo








“Profundidad de raíces, tolerancia al clima severo y diversidad de usos hacen del cártamo un cultivo de servicio con gran potencial en la rotación agrícola boliviana”






El cártamo representa una alternativa atractiva para los sistemas agrícolas bolivianos que buscan resiliencia: sirve para aceite, forraje o usos industriales; mejora el suelo; resiste la sequía; aporta diversidad económica al productor. Aunque no reemplaza cultivos de ciclo corto para quienes necesitan cosechas más rápidas, su inclusión como cultivo de servicio en rotaciones puede generar efectos muy positivos para rendimiento, salud del suelo y mitigación del impacto climático.
La exposición y propuesta de estudiantes como Adrián Arce en ferias como Exposoya del Norte demuestra que la innovación y la investigación van de la mano con la práctica agrícola: cuando el conocimiento local suma a la técnica, los agricultores tienen nuevas herramientas para decidir, producir y mejorar sus tierras de manera sostenible.






Redacción: Publiagro
























































































