Don Alfredo recuerda que es agropecuario desde hace unos 25 años y que es la primera vez que ve cómo la sequía se ha adelantado unos seis meses, tomando desprevenidos a los productores que no tienen otra opción que esperar y nuevamente sembrar en diciembre.
En cuanto a la importancia del Chaco cruceño en la producción de maíz, desde la Asociación de Productores de Maíz y Sorgo (Promasor), indicaron que la superficie destinada al maíz es de unas 100.000 hectáreas con una producción de unas 500.000 toneladas, pero que por la falta de agua la oferta del grano será menor en un 75%, provocando un importante déficit del alimento.
Ya Mario Moreno, presidente de Promasor, había detallado que la demanda nacional es de 1,3 millones de toneladas, pero el aporte en los últimos años fue disminuyendo y ahora será mucho producto de la sequía.
Moreno recordó que históricamente ya hay un déficit de 300.000 toneladas, pero para esta gestión producto del evento climático el desequilibrio será de unas 600.000 toneladas, algo que a su criterio Emapa no podrá responder a la demanda.
Respuesta gubernamental
Remmy Gonzáles, ministro de Desarrollo Rural y Tierras, advirtió que el sector agropecuario privado tiene 11 millones de hectáreas para garantizar la provisión de alimentos para la población del país y que de no hacerlo se revertirán las tierras que no cumplan con la Función Económica Social (FES).
“Nuestra lealtad esta con el pueblo boliviano y no con los empresarios que solo piensan en sus bolsillos. Ellos son los desleales, por eso tierra que no cumpla con la FES, pasará a manos del Estado”, precisó Gonzáles.
La autoridad remarcó que, por los problemas de sequía en el sur del país, se han perdido unas 50.000 toneladas del grano y por ello para dar una respuesta el Gobierno sembrará en invierno unas 15.000 hectáreas a cargo de la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa) y de otras 5.000 hectáreas bajo la responsabilidad de la Empresa Boliviana de Alimentos y Derivados (EBA), recientemente creada.
Ganaderos, en apronte
Eva Flores, propietaria de la hacienda ganadera Capirenda 2, en el municipio de Gutiérrez, cuenta con unas 300 cabezas de bovinos, que desde marzo ya no tienen la suficiente cantidad de agua y alimento, por lo que ya tuvo que anotar la muerte de algunos bovinos y la compra anticipada de forrajes para hacer frente a los siguientes meses.
Eva detalló que cada rollo de forraje de 100 kilos le cuesta unos Bs 250 y para poder mantener en condiciones a su hato, diariamente destina mínimamente tres rollos. “Preocupa que ya los animales estén muriendo y se sienta la falta de agua en los atajados. “No quiero pensar lo que vendrá en agosto, septiembre y octubre que son más secos”, dijo la señora Eva.
Aldrin Flores, presidente de la Asociación de Ganaderos de Gutiérrez, señaló que ante la merma de la producción de maíz, sumado la falta de agua, el panorama para los ganaderos de Gutiérrez es complicado, por lo que solicitó a la Gobernación de Santa Cruz, la planificación anticipada en la distribución de forraje y agua para los animales y para la población.
Fuente: El Deber