El INIAF trabaja en la adaptabilidad y mejoramiento genético de cultivares, promoviendo mercados alternativos y beneficiando a las comunidades del Chaco y la Chiquitania

A través del Proyecto Algodón, el Instituto Nacional de Innovación Agropecuaria y Forestal (INIAF) lleva adelante trabajos de investigación orientados a la adaptabilidad fenotípica de cultivares de algodón de colores naturales, en diferentes localidades del departamento de Santa Cruz. Esta iniciativa busca convertirse en un mecanismo de conservación de la riqueza genética con la que cuenta el país, al mismo tiempo que abre nuevas oportunidades para los productores rurales.

Los investigadores del INIAF explicaron que, con este material genético, el objetivo es dar inicio a programas de mejoramiento genético y la obtención de líneas puras de algodón de colores naturales, lo que permitirá proyectar un cultivo con mayor competitividad en mercados alternativos. “De esta forma, se busca abrir oportunidades de mercados alternativos y mejorar la economía de las familias que habitan en las comunidades más alejadas de la región del Chaco y la Chiquitania en Santa Cruz”, destacaron desde la institución.

Bolivia posee una amplia diversidad genética en este cultivo, con más de una veintena de genotipos de algodón, que se distinguen no solo por su adaptabilidad a diferentes condiciones agroecológicas, sino también por la variedad de tonalidades que presentan. Entre los más sobresalientes se encuentran los de color verde, rojizo, marrón claro, marrón, marrón oscuro, blanco criollo, blanco perla y bayo, entre otros.

«De esta forma, se busca abrir oportunidades de mercados alternativos y mejorar la economía de las familias que habitan en las comunidades más alejadas de la región del Chaco y la Chiquitania en Santa Cruz”

 

Foto: INIAF
Foto: INIAF

El uso y revalorización de estos algodones de colores naturales no solo representa una alternativa productiva frente a los cultivares convencionales, sino también una apuesta por la sostenibilidad ambiental, al reducir la dependencia de tintes químicos en la industria textil. A su vez, permite rescatar un patrimonio genético que forma parte de la identidad cultural y productiva de muchas comunidades del país.

De acuerdo con técnicos del proyecto, este esfuerzo se complementa con trabajos de extensión y transferencia de tecnología a pequeños productores, para que los avances en investigación se traduzcan en mejoras reales en campo. 

El desafío está en articular la ciencia con la demanda de mercados especializados que valoren este tipo de algodón, generando así un impacto directo en la calidad de vida de las familias rurales.

Redacción: Publiagro