
Con un confinamiento para 30 mil cabezas y enfoque en animales precoces, la empresa redefine la eficiencia en la ganadería boliviana


En el corazón productivo de Santa Cruz, se levanta uno de los emprendimientos ganaderos más impresionantes y avanzados de Bolivia: el confinamiento de Sotagsa. Este complejo representa un verdadero símbolo de eficiencia, escala y visión de futuro en la producción de carne bovina. Con más de 30 mil cabezas de ganado en confinamiento y una infraestructura desplegada sobre 7 mil hectáreas, Sotagsa ha logrado posicionarse como un referente nacional e internacional en el rubro cárnico.
Su éxito no solo radica en la magnitud de sus operaciones, sino también en el alto nivel de tecnificación de sus procesos, el riguroso control sanitario, la trazabilidad completa de su producción y el enfoque sostenible que guía cada etapa del ciclo productivo.
Lo que para muchos sería un desafío logístico inmenso, en Sotagsa se ha convertido en una operación perfectamente orquestada, donde todos los factores —desde la alimentación y el bienestar animal hasta la eficiencia en la conversión alimenticia— son gestionados con precisión técnica y visión empresarial.
“Aquí demostramos todo el trabajo y la producción que hacemos, todos estos terneros son producto de la genética Sausalito de todos los años, buscamos siempre los mejores rendimientos y animal que produzca más carne en menos tiempo, animales precoces, animales funcionales, con mejor conversión”, explicó Carlos Ballivián, gerente comercial de Cabaña Sausalito.
Este modelo de confinamiento ha permitido a Sotagsa optimizar recursos, mejorar la calidad de la carne y consolidarse como un actor clave en el abastecimiento del mercado interno, sin perder de vista el creciente mercado de exportación, en particular China, que hoy representa uno de los destinos más importantes para la carne boliviana.

“El confinamiento está para 30 mil cabezas estáticas, con diferentes tipos de animales, animales jóvenes que llegan con 2 a 3 meses de edad y salen carneados con 13 meses y 490 kilos, llegando casi al 59% de rendimiento de carcasa, porque en realidad lo que se busca es eso, el animal de tipo precoz, productivo, que convierta todo el alimento en carne”


Actualmente, el 30% del ganado en confinamiento es producción propia, mientras que el 70% restante es de origen importado. Esta combinación permite mantener un flujo constante de animales que, gracias al manejo eficiente, son capaces de llegar a faena con tan solo 13 meses de edad y un peso vivo de 490 kilos, alcanzando un rendimiento de carcasa cercano al 59%.
“El confinamiento está para 30 mil cabezas estáticas, con diferentes tipos de animales, animales jóvenes que llegan con 2 a 3 meses de edad y salen carneados con 13 meses y 490 kilos, llegando casi al 59% de rendimiento de carcasa, porque en realidad lo que se busca es eso, el animal de tipo precoz, productivo, que convierta todo el alimento en carne”, añadió Ballivián.
En este contexto, la raza Nelore juega un papel crucial. Reconocida por su potencial carnicero, es optimizada al máximo, alcanzando un peso de 490 kilos listos para faena en solo cuatro meses de engorde.
Además, Sotagsa ha invertido en equipamiento tecnológico de última generación, ajustando todos sus procesos a las normativas nacionales e internacionales. Esta infraestructura avanzada le permite brindar soluciones completas en:
- Faena
- Corralaje
- Enfriamiento
- Desposte
- Distribución al cliente
La empresa también se destaca por su modelo de integración con productores ganaderos de alta genética y productividad, lo cual asegura una cadena de valor eficiente y robusta en toda la industria cárnica. Gracias a ello, hoy Sotagsa ofrece productos de alta calidad en el mercado nacional e incursiona con éxito en el mercado internacional.
Como parte de esta cadena, SOTAGSA, registrado como Plantel animal bajo control (PABCO), se ha consolidado como uno de los proveedores oficiales de FRIGOR, una de las principales industrias frigoríficas del país.
El moderno confinamiento de Sotagsa permite alimentar animales de excelente genética, logrando una terminación de grasa uniforme y una conformación cárnica sobresaliente, cumpliendo así con los más altos estándares de calidad que exige la industria global.
Fuente: Carlos Ballivián
Redacción: Publiagro














