

Las incesantes lluvias que azotan la región del Gran Chaco han provocado pérdidas sin precedentes en la producción agrícola y pecuaria, afectando gravemente a los productores de maíz, trigo, soya y maní. Según reportes de la Federación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de la Región Autónoma del Gran Chaco (FSUTCCH), un 90% de la producción de granos en Yacuiba y Villa Montes ha sido arrasada por las inundaciones causadas por el desborde del río Pilcomayo.
Cultivos en riesgo y dificultades para la cosecha
El dirigente campesino Marcos Escribes informó que centenares de hectáreas de maní y soya quedaron completamente anegadas, haciendo imposible la cosecha de estos cultivos que se encontraban en su fase final de producción. La humedad excesiva impide a los productores ingresar a sus parcelas, mientras que los caminos intransitables agravan aún más la situación.
Las comunidades de Yayacua, Pananti, Barrial, Caixa y Campo Grande han sido de las más golpeadas por la pérdida de maní en sus variedades Florman, Cartucho y Bayo, además de cultivos de soya y maíz que estaban en proceso de cosecha y transformación para su comercialización en mercados locales y nacionales.
Plagas y enfermedades, una amenaza adicional
A la imposibilidad de cosecha se suma un riesgo sanitario significativo: el clima húmedo ha propiciado la proliferación de plagas como la arañuela roja, el trips del poroto, el gorgojo del maní y la chinche verde del maní, que pueden devastar aún más los cultivos. La falta de acceso a los campos también dificulta las tareas de fumigación y control fitosanitario.

“Productores del Gran Chaco enfrentan pérdidas catastróficas por lluvias e inundaciones que comprometen la producción de maní, soya y otros granos”

Impacto en la ganadería y declaratoria de desastre
El impacto de las lluvias no solo afecta la producción agrícola. El secretario de Desarrollo Productivo de la Gobernación de Tarija, Efraín Rivera, informó que más de 1.300 familias han sido damnificadas en Villa Montes, mientras que a nivel nacional se reportan más de 64.000 hectáreas de cultivos dañadas y 352.628 cabezas de ganado afectadas.
Ante este panorama, los productores han solicitado a las autoridades la declaración de zona de desastre para el Gran Chaco, con el fin de agilizar medidas de auxilio y apoyo financiero para la recuperación del sector agropecuario.
El Puente: otro municipio golpeado por la crecida de ríos
En el municipio de El Puente, las inundaciones del río San Juan del Oro han afectado cultivos agrícolas de al menos 800 familias en los distritos de Paicho, Curqui, Tomayapo, Iscayachi y la cuenca del San Juan del Oro. Se estima que las pérdidas en el sector agrícola ascienden a 22 millones de bolivianos.
El ejecutivo de la Central Única de Comunidades Campesinas, Yamil Méndez, explicó que los productores han comenzado a habilitar sus tierras tras las inundaciones, aunque muchas parcelas aún permanecen cubiertas de arena, dificultando la recuperación de los cultivos de hortalizas y frutas.
Medidas urgentes para mitigar el impacto
El Gobierno Nacional anunció que trabaja en un plan de contingencia para asistir a los productores afectados y garantizar la seguridad alimentaria en la región. Sin embargo, los agricultores insisten en que las soluciones deben ser inmediatas, ya que la pérdida de cultivos impactará directamente en la disponibilidad de alimentos y en la estabilidad económica del sector.
Mientras las lluvias continúan y persisten las alertas por nuevas crecidas de ríos, los productores del Gran Chaco enfrentan uno de los momentos más críticos de los últimos años, con la esperanza de recibir el apoyo necesario para reconstruir sus campos y garantizar la producción en la próxima campaña agrícola.
Fuente: El Pais
Redaccion: Publiagro














