

En un esfuerzo por fortalecer la seguridad alimentaria y reducir la brecha entre la producción y la demanda de trigo en Bolivia, la Estación Experimental de Tarata (ETT) prevé alcanzar una producción de 30 toneladas de trigo en siete variedades distintas este 2025.
El ciclo de cultivo comenzó en agosto de 2024, con las cosechas previstas para finales de mayo de este año. Este proyecto se enmarca en el Programa de Apoyo a la Seguridad Alimentaria y tiene como objetivo beneficiar a diez municipios del departamento de Cochabamba con semillas certificadas de alta calidad.
Actualmente, Bolivia importa una gran cantidad de trigo para abastecer el consumo interno, debido a que la producción nacional no cubre la demanda. En este contexto, la investigación y el desarrollo de variedades más productivas son esenciales para mejorar los rendimientos y reducir la dependencia de importaciones.

“La producción de trigo en Tarata alcanza las 30 toneladas en siete variedades, aportando semillas certificadas para fortalecer el cultivo en Cochabamba y enfrentar la baja cobertura de la demanda nacional”

Según el director Departamental Agropecuario (Dideag), Jhonny Layme, este año se producirá “semilla de trigo certificada en las categorías básica dos y registrada uno y dos”. Estas semillas serán entregadas a los municipios de Independencia, Vacas, Totora, Pocona, Tiraque, Capinota, Tarata, Toco, Anzaldo, Sacaba, Sacabamba y Raqaypampa, permitiendo la expansión de cultivos y la mejora en la calidad del grano.
El trigo es un cereal fundamental en la alimentación boliviana, pero su producción enfrenta desafíos como el cambio climático y la baja productividad de ciertas variedades. La Estación Experimental de Tarata trabaja en la selección de semillas con mejores rendimientos, mayor resistencia a enfermedades y mejor adaptación a las condiciones agroclimáticas del país, con el objetivo de fortalecer el sector agrícola y contribuir a la autosuficiencia alimentaria.
Este tipo de iniciativas son clave para garantizar la sostenibilidad de la producción de trigo y mejorar la rentabilidad de los agricultores, quienes podrán acceder a semillas certificadas que les permitan obtener cosechas más productivas y de mayor calidad.
Fuente: Opinion
Redaccion: Publiagro














