La agenda castañera se pone en la mesa de los candidatos en Pando

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Los candidatos presidenciales Luis Fernando Camacho (Creemos) y Chi Hyun Chung (Frente Para la Victoria), además del candidato vicepresidencial Gustavo Pedraza (Comunidad Ciudadana), tomaron nota sobre la delicada situación de la actividad castañera en Pando.

En lo que va de la campaña electoral para los comicios presidenciales del 18 de octubre, tres líderes de las ocho fórmulas postulantes visitaron la ciudad de Cobija en pasados días. Los candidatos presidenciales Luis Fernando Camacho (Creemos) y Chi Hyun Chung (Frente Para la Victoria), además del candidato vicepresidencial Gustavo Pedraza (Comunidad Ciudadana), se presentaron en la capital de Pando tomando un primer contacto con los electores.

El Director Ejecutivo de la Federación de Empresarios Privados de Pando (FEPP), Álvaro Pinedo Suárez, se entrevistó con los tres visitantes en fructíferas reuniones que permitieron a los dirigentes políticos tomar conciencia de las particulares prioridades del Departamento en estos tiempos de la pandemia. Pinedo es además Gerente propietario de la red Unitel-Pando.

La castaña es la fortaleza de Pando. Por tanto también su punto más vulnerable. En las entrevistas que Álvaro Pinedo sostuvo con los tres candidatos nacionales, la problemática castañera estuvo en el centro del tapete.

“Pregunté a los señores Camacho, Chi y Pedraza qué piensan hacer con la Amazonia boliviana en forma global, y en lo específico qué se hará ante nuestra problemática de la castaña, los mercados que se tienen que buscar, los precios que se puedan conseguir, además de las políticas sociales que permitan un trabajo de beneficio común entre barraqueros, zafreros, campesinos y empresarios privados involucrados en la cadena productiva y comercial”, explicó a Sol de Pando el representante empresarial.

La castaña es un producto —junto a otros frutos amazónicos como el Asai, el copouazú o la yuca— que pese a los esfuerzos y emprendimientos locales aún no ha ingresado en un franco proceso de industrialización, ya que la Zona Franca de Cobija no termina de recibir el impulso estatal necesario para encadenar el aparato productivo-industrial con una eficaz cultura de la exportación.

En enero pasado, cuando el norte amazónico del país enfrentaba un nuevo conflicto social en disputa por los precios de la castaña, la Asociación de Productores de Goma y Almendra (Asprogoal) que preside el benemérito industrial don René Fong, presentó ante el Ministerio de Desarrollo Productivo y Economía Plural una propuesta para reactivar el sector castañero, la misma que toma mayor vigencia en medio de la pandemia. La propuesta se diluyó debido a la severa crisis administrativa del actual gobierno transitorio.

En base a dicha propuesta latente, Álvaro Pinedo expuso ante los candidatos la necesidad de garantizar el fomento crediticio indispensable para industrializar el producto, y entonces emprender su exportación a los mercados mundiales mediante un puerto aduanero fijado sobre la zona fronteriza San Lorenzo-Extrema, en la provincia Madre de Dios, proyecto vital que es impulsado por el empresario Luis Antonio Sánchez, Presidente de la Cámara de Exportadores (Cadex) de Pando.

“Deseamos que nuestra Zona Franca siga el modelo paraguayo de Ciudad del Este, en la región del Paraná, que tiene las mismas características de nuestro Acre” —explica Álvaro Pinedo—. “Un paraíso fiscal donde se puedan asentar empresarios, comerciantes e industriales de diversas partes del mundo, y ofrecer productos con alto valor agregado a nuestro vecino Brasil que nos abre un potencial de 20 millones de consumidores en su mercado y otros cinco millones que están en la provincia Madre de Dios del Perú y sus adyacentes”.

Precio de la castaña: señales de alerta
Según reportes internacionales —gracias a la necesidad mundial de alimentos alternativos para combatir la pandemia— el precio de la castaña en los países consumidores de Europa, Estados Unidos y Asia tiene una alta cotización que fluctúa entre 20 y 25 euros por kilo, lo que equivale a casi Bs 4.000 por caja (medida boliviana que contiene 23 kilos). Tras los conflictos de enero se había fijado un precio interno de Bs 140 puesto en barraca; sin embargo, debido al azote de la pandemia, la cotización local tuvo abruptas caídas de Bs 100 en marzo, a menos de Bs 40 en la actualidad. Esa es la dimensión de la crisis pandina que debe enfrentar el próximo Gobierno a ser elegido en las urnas.

Fuente: SOL DE PANDO