viernes, noviembre 6, 2026
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Costos de producción ponen en duda el crecimiento agrícola en Santa Cruz

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40 mil hectáreas sembradas hasta el momento / Foto: Internet
40 mil hectáreas sembradas hasta el momento / Foto: Internet

ANAPO advierte que los gastos de siembra, cosecha y transporte podrían llevar a algunos productores a reducir sus áreas o cambiar de actividad

La campaña agrícola de verano 2026-2027 comenzó en Santa Cruz con aproximadamente 40.000 hectáreas sembradas, principalmente de soya, maíz y sorgo. Las primeras labores avanzan a medida que mejoran las condiciones de humedad en los suelos, aunque el desarrollo de la siembra todavía dependerá del comportamiento de las lluvias durante las próximas semanas.

Jaime Hernández, gerente de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (ANAPO), informó que los trabajos ya comenzaron en diferentes zonas productivas del departamento, entre ellas Okinawa y el este cruceño, donde los agricultores encontraron condiciones favorables para ingresar con maquinaria a sus parcelas.

El dirigente explicó que la recuperación de la humedad permitió iniciar las labores de establecimiento de los cultivos, pero señaló que el avance será progresivo y estará condicionado por el comportamiento climático.

“La siembra ya ha arrancado, tenemos alrededor de 40 mil hectáreas que ya han sido sembradas. En todo caso, ya arrancó la campaña de verano, con lo que es la siembra de soya, así como también la siembra de maíz y de sorgo”, manifestó.

De acuerdo con Hernández, se espera que las actividades agrícolas adquieran mayor intensidad a partir de enero, siempre que las precipitaciones acompañen y permitan completar la superficie inicialmente proyectada para esta campaña.

Sin embargo, el panorama productivo no depende únicamente de las condiciones climáticas. El comportamiento de los costos agrícolas, las dificultades económicas que enfrenta el sector y las posibilidades de comercialización también tendrán incidencia en las decisiones de los productores durante este ciclo.

Los costos ponen a prueba la superficie proyectada

Hernández calificó esta campaña como un periodo que puede marcar un punto de inflexión para la actividad agrícola, debido a los cambios que se están produciendo en la estructura de costos y en las condiciones económicas que enfrenta el productor.

Si bien existe la posibilidad de registrar un crecimiento en la superficie cultivada y en los volúmenes de producción, aclaró que todavía es prematuro anticipar ese comportamiento, porque dependerá de la capacidad de los agricultores para sostener sus inversiones y cubrir los gastos que demanda el establecimiento de los cultivos.

“Va a depender mucho de cómo se van a acomodar también los costos de producción para el productor, la situación que se ha vivido, de manera del tipo de cambio, esperando que esta situación se vaya acomodando lo mejor posible para que los productores sigan siendo viables para producir alimentos para el país”, sostuvo.

Uno de los factores que genera mayor preocupación es el incremento de los costos de producción, especialmente en las labores de siembra y cosecha, además del encarecimiento de los servicios de transporte y los fletes.

El gerente de ANAPO indicó que los gastos logísticos tienen una incidencia importante en la estructura económica de los cultivos, porque no solamente afectan el traslado de los insumos hasta las zonas productivas, sino también el movimiento de los granos hacia los centros de acopio y los mercados de comercialización.

“Entendemos que hay productores que están analizando esta posibilidad y todo eso pasa no solamente por lo técnico, sino también por lo económico”

Productores piensan en cambiar de turbo por los altos costos/ Foto: internet
Productores piensan en cambiar de turbo por los altos costos/ Foto: internet

A esto se suma la necesidad de evaluar cuánto recibirá el agricultor por su producción al momento de la cosecha, considerando que el precio final también está condicionado por los costos logísticos de exportación y las referencias del mercado internacional.

Esta combinación de factores podría llevar a algunos productores a reducir sus áreas de siembra o modificar sus planes de producción, dependiendo de los resultados económicos que proyecten para la campaña.

Algunos productores analizan cambiar de actividad

Otro aspecto que mencionó Hernández es la posibilidad de que ciertos agricultores opten por modificar el destino de sus tierras, ante las dificultades para mantener la rentabilidad de la actividad agrícola.

Explicó que existen productores que están evaluando alternativas como pasar de la agricultura a la producción ganadera, una decisión que responde tanto a consideraciones técnicas como económicas.

“Entendemos que hay productores que están analizando esta posibilidad y todo eso pasa no solamente por lo técnico, sino también por lo económico”, señaló.

No obstante, aclaró que todavía será necesario esperar a que concluya el periodo de siembra para determinar si efectivamente se registró una reducción de superficie, qué magnitud tuvo y en qué zonas se concentró.

La evaluación final permitirá establecer si los mayores costos provocaron cambios en la planificación agrícola, una disminución de las hectáreas destinadas a los cultivos o una modificación de las actividades productivas en determinadas propiedades.

ANAPO plantea medidas para mejorar las condiciones de producción

Frente a este panorama, ANAPO considera necesario avanzar en medidas que permitan mejorar las condiciones económicas y comerciales para los agricultores. Entre sus planteamientos está una mayor apertura de las importaciones y el acceso a nuevas herramientas tecnológicas para diversificar las alternativas productivas.

Hernández señaló que una liberalización plena de las importaciones permitiría a los productores contar con mayores opciones para comercializar sus granos y buscar mejores condiciones de precio, tomando como referencia el comportamiento de los mercados internacionales.

Asimismo, insistió en la necesidad de avanzar en el acceso a la biotecnología, particularmente en cultivos como la soya y el maíz, con el propósito de incorporar nuevas alternativas que contribuyan a mejorar la producción.

En el caso del maíz, destacó que se trata de un cultivo que puede representar una opción importante para los agricultores, por lo que considera necesario ampliar las posibilidades tecnológicas disponibles para su desarrollo.

La campaña de verano comienza así con las primeras hectáreas establecidas y mejores condiciones de humedad en algunas zonas productivas. Sin embargo, su resultado estará condicionado por la continuidad de las lluvias, la evolución de los costos y las decisiones que adopten los agricultores frente al panorama económico.

Para ANAPO, el comportamiento de estos factores será determinante para conocer la superficie que finalmente se cultivará y el volumen de alimentos que podrá aportar Santa Cruz durante el siguiente ciclo agrícola.

Fuente: Jaime Hernandez 

Redacción: Publiagro