
La mejora genética, la bioseguridad y la actualización técnica forman parte de los aspectos que determinan el desarrollo de la producción porcina. Bajo esa perspectiva se realizó el VII Simposio Internacional de Porcicultura, un espacio de capacitación e intercambio de conocimientos que reunió a productores, técnicos y especialistas interesados en conocer nuevas herramientas para mejorar la eficiencia de sus granjas.
El encuentro fue organizado por el Centro de Transferencia Genética Andrea, PIC Genética Líquida y Agromel, con el propósito de compartir los avances que se desarrollan en materia de genética porcina y transmitir conocimientos que contribuyan a elevar los niveles productivos del sector.
Juan Carlos Montoya, gerente del Centro de Transferencia Genética Andrea (CTG Andrea), explicó que PIC es una de las compañías de genética porcina más importantes a nivel mundial y que este simposio se desarrolla cada dos años para dar a conocer los avances de la empresa en mejoramiento genético y su aplicación en los sistemas de producción.
La programación de esta séptima versión incluyó la participación de disertantes internacionales provenientes de México, Chile y Colombia, quienes desarrollaron exposiciones sobre aspectos económicos, genéticos y sanitarios. Estos temas fueron seleccionados por su relación directa con el desempeño de las granjas, considerando que la productividad porcina depende de una adecuada combinación entre genética, manejo y sanidad.
Un centro bajo estándares internacionales
Durante el encuentro, Montoya también explicó el trabajo que desarrolla el Centro de Transferencia Genética Andrea y las condiciones de infraestructura y bioseguridad con las que opera para mantener la calidad del material genético que ofrece a los productores.
Señaló que el establecimiento cumple con los estándares internacionales exigidos por PIC para el manejo de su franquicia. Para alcanzar estas condiciones, se realizó una inversión en infraestructura construida bajo las normas establecidas por la compañía a nivel mundial.
Entre las características del centro mencionó la implementación de un sistema de aire filtrado, mediante el cual los reproductores respiran aire sometido a procesos de filtración, además de contar con protocolos de bioseguridad destinados a proteger la sanidad de los animales.
“Nosotros hicimos la inversión en la construcción bajo las normas que exige PIC a nivel mundial. Es un centro que tiene aire filtrado, los machos respiran aire filtrado, con estándares de bioseguridad altísimos, que son auditados por gente de PIC”, explicó Montoya.


Estas auditorías se realizan aproximadamente cada dos años y están a cargo de representantes de la compañía, quienes generalmente llegan desde México para verificar el cumplimiento de los requisitos establecidos para el funcionamiento del centro.
Otro aspecto importante es el abastecimiento y la reposición de reproductores. Según Montoya, los machos provienen de Brasil y normalmente se realizan dos ingresos de animales al año. La selección de los ejemplares que ingresan para renovar el plantel no responde a un criterio de edad, sino a los índices genéticos que presentan.
Este procedimiento permite mantener un material genético de alto nivel y trabajar con reproductores seleccionados de acuerdo con sus características y potencial productivo.
Montoya recordó que su relación con PIC comenzó en 1996, mientras que su trabajo directo con el Centro de Transferencia Genética Andrea se desarrolla desde hace 13 años, periodo en el que ha acompañado el funcionamiento y la consolidación de esta actividad.
Capacitación para mejorar los resultados en granja
El VII Simposio Internacional de Porcicultura también permitió generar un espacio de actualización para los productores, quienes tuvieron acceso a información técnica y experiencias compartidas por especialistas de otros países.
Los contenidos económicos, genéticos y sanitarios abordados durante las conferencias estuvieron orientados a proporcionar herramientas para la toma de decisiones dentro de las granjas, considerando que el mejoramiento de los resultados productivos requiere evaluar diferentes componentes del sistema.
En ese sentido, la genética representa una parte importante del proceso, pero sus beneficios deben estar acompañados por condiciones adecuadas de alimentación, manejo, infraestructura y prevención sanitaria para expresar el potencial de los animales.
Al finalizar el encuentro, Montoya agradeció la participación de los productores y clientes que acompañaron esta séptima versión, destacando su interés por mantenerse actualizados y continuar capacitándose en las distintas áreas de la porcicultura.
Asimismo, expresó su reconocimiento por la confianza depositada en el Centro de Transferencia Genética Andrea y en las empresas organizadoras, y manifestó su expectativa de volver a reunir al sector en una próxima edición del simposio.
La continuidad de este tipo de encuentros permite acercar conocimientos especializados a los productores y promover la aplicación de herramientas técnicas que contribuyan a mejorar la eficiencia y los indicadores de producción porcina.
Fuente: Juan Carlos Montoya
Redacción: Publiagro


















