Este país tiene la bendición de tierras de alta fertilidad natural donde con menos lluvia se hace harto pasto. Como la naturaleza regala productividad, la gente no se preocupa en tecnificar los proyectos buscando mayor eficiencia.
Juliano Resende, tiene clientes que hacen agricultura sin tecnología (principalmente fertilización) y gana dinero sin problema. Obviamente hay años que se pierde, pero en promedio se gana. Si la gente hace agricultura sin fertilizar, la ganadería se hace de la forma mas sencilla del mundo y obviamente el resultado será proporcional al trabajo y nivel de tecnología.
Con 7 años de Bolivia, hoy tiene en Bolivia 47 clientes y 58 haciendas asesoradas. En este tiempo de trabajo y este número de clientes veo de utilidad un promedio de $us 400 a $us 600 dólares/ha en agricultura (a pesar de ser un año de perjuicio) y $us 100 a $us 200 dólares con ganadería (propiedades sin tecnología). Cuando se encuentra una propiedad que tiene las 2 actividades, de lejos se nota que la ganadería no es manejada como la agricultura hablando de nivel de inversión, administración y capacitación de personal. El tractor viejo fregado siempre está para la ganadería. La verdad, se ve de todo, algunas propiedades, de milagro la ganadería genera dinero, poco dinero, pero genera cuando se mira el nivel de tecnología cero.
La función como asesor es mostrar que se puede con la ganadería ganar igual y hasta más dinero que con la agricultura y con mucha más seguridad. Este año de supuesto, El Niño por ejemplo afectaría más la agricultura.


Lo que pasa es que para ganar igual se tiene que manejar la actividad igual (mismo nivel de tecnología y gerenciamiento). Vamos a poner en este informe un ejemplo de la Chiquitania, con un promedio de 800 mm de noviembre hasta mayo se puede producir 16 toneladas de materia seca de pasto, forraje para mantener promedio periodo lluvia de 6 UA/ha (UA = 450 kg de peso vivo). Vamos a hacer una análisis de como seria esta propiedad trabajando con recría y engorde. Para no complicar mucho los números será una propiedad sin confinamiento. Con el potencial de 6 UA/ha voy trabajar con 4 UA/ha por seguridad en años de menos lluvia.
Con peso de ingreso destete de 180 kg y peso de venta gordo de 500 kg, seria promedio de 340 kg, una carga de 5 cabezas por hectárea. No se olviden que esa análisis será solamente para periodo de lluvia (210 días), 5 cabezas por hectárea engordando 0,7 kg/día esta propiedad va a producir 735 kg de peso vivo por hectárea en 210 días.
El precio promedio de venta puede variar mes a mes, pero voy poner promedio de Bs 24,00/kg, esta propiedad tiene de ingreso Bs 17.640,00 por hectárea en 7 meses de periodo de lluvia. Con fertilizante, se gasta $us 200 con urea y máximo otros $us 150 con Cloruro, MAP y Calcario, dependiendo de la fertilidad de la tierra. Sacando todos los demás costos, costo del agio del ternero y otros costos más, sobra en el bolsillo $us 500 dólares oficiales por hectárea por año.
Un detalle que está pasando ahora en Bolivia es el costo del “agio” del ternero en relación al animal gordo. Para comprar, Bs 30,00/kg. Para vender, Bs 24,00/kg. Eso genera un “prejuicio” que para que sea mas “suave” si o si hay que matar animales pesados, de preferencia arriba de 550 kg para diluir este agio.
Otro punto es que al mediano largo plazo la cantidad de abono baja en la mitad y la carga sigue igual, sacando utilidad alrededor de $us 800 hasta $us 1000 dólares/ha.
Juliano tiene proyectos en Bolivia con utilidad de $us 400 dólares/ha pero todavía con 2,5 UA/ha y con campo para crecer más. El crecimiento depende de flujo de caja, equipo de gente y nivel de intensificación que quiere el cliente.
En síntesis “no hay magia ni brujería, solo tecnología” indica Resende, la ganadería en Bolivia tiene un potencial muy grande pero todavía hay que capacitar a la gente, de vaquero a los dueños de las propiedades. La actividad ganadera es muy segura, genera harta plata desde que está bien manejada. La tecnología mal hecha quita la ganancia, hay que hacer bien los números, conocimiento y entrenar al equipo constantemente y que sepa el objetivo del proyecto.
Fuente: Juliano Resende


















