La Adaptación basada en Ecosistemas (AbE) es el uso de la biodiversidad y los servicios eco-sistémicos para la adaptación a los efectos adversos del Cambio Climático. Es una estrategia de gestión que siempre se debió aplicar en la producción agropecuaria sin necesidad de que fenómenos como el CC o El Niño azoten el planeta; es un enfoque que forma parte de las Soluciones basadas en la Naturaleza (SbN) para reducir la vulnerabilidad humana mientras se fortalece la resiliencia ecológica.

Wolf Rolón Roth
Ingeniero Agrónomo M. Sc. Consultor en ganadería sostenible. Ex dirigente ganadero
Las SbN son un conjunto de acciones para proteger, gestionar de manera sostenible y restaurar ecosistemas naturales o modificados para abordar desafíos sociales y beneficios para la biodiversidad. Al gestionar de manera sostenible y restaurar ecosistemas que capturan carbono, generan créditos negociables en los mercados de carbono.
Los ecosistemas de tierras bajas en los que se desarrolla la agropecuaria de Bolivia abarcan los bosques (amazónico, seco chiquitano y chaco), la sabana inundable y el Cerrado. La ganadería y agricultura en los bosques amazónicos y el bosque seco chiquitano se han establecido deforestando, por lo que el ecosistema debe ser restaurado aplicando sistemas integrados agropecuario forestales. La sabana inundable en las ecorregiones de los Llanos de Moxos y el Pantanal cuenta con aproximadamente 9 millones de praderas naturales que deben ser adecuadamente utilizadas para la producción pecuaria, adaptándose al conocimiento del forraje natural y manejando el ganado con pastoreo controlado que utilice en forma eficiente el recurso natural. Introducir especies foráneas no adaptadas a la sucesión de sequías e inundaciones elevaría los costos, afectaría la diversidad botánica y significaría un derroche de forraje natural cuyas virtudes son poco estudiadas y por lo tanto escasamente conocidas y valoradas. La agricultura en la sabana inundable, ecosistema que se caracteriza por suelos pesados de alta acidez, se centraliza sólo en el cultivo de arroz y es de alto riesgo económico por la alta inversión y la imposibilidad de rotar cultivos, sin mencionar los problemas ecosistémicos que ocasiona. Por eso la agricultura de estas regiones está en el Cerrado (norte de La Paz y del Beni y áreas entre el Bosque Chiquitano y el Chaco), que es una sabana arbolada con suelos mejor drenados que muchas veces es confundida con la sabana inundable.
De manera similar, la ganadería en el ecosistema del Chaco debe adaptarse a su entorno con el ramoneo controlado de arbustos y árboles forrajeros que deben ser mejor estudiados. Eliminar este bosque para establecer pasturas foráneas sería un desaprovechamiento del ecosistema y un costo enorme difícilmente recuperable con la implantación de especies que requerirán riego.
Para mitigar los efectos de la deforestación y restaurar cobertura boscosa en ecosistemas de bosque (amazónico, seco y chaco), los manuales de Planes de Ordenamiento Territorial (POP) de la Autoridad de Bosques y Tierra (ABT) obligan a establecer Sistemas Silvopastoriles (SSP) y cortinas rompeviento. Pero, tal como se plantean en el manual y se llevan a la práctica, en muchos predios no cumplen sus objetivos. Los SSP actuales no regeneran la cobertura boscosa porque la norma obliga a dejar árboles silvestres dispersos al deforestar, pero éstos se van marchitando al quedar aislados de la vegetación original. Las cortinas rompeviento deben ser hileras de árboles para cumplir su función, pero debido a la ausencia de interacción con animales silvestres que pisotean arbustos y diseminan semilla promoviendo el establecimiento de árboles, se van convirtiendo en franjas de arbustos de baja altura que no detienen los vientos. Por eso se hacen nuevos planteamientos: SSP de plantaciones en hilera dentro de potreros y áreas de cultivo de especies comerciales maderables y no maderables con mayor densidad para recuperar la cobertura boscosa y cortinas rompeviento transformadas en cadenas boscosas conectadas que circundan potreros y áreas de cultivo, que además de generar cobertura forestal sean corredores biológicos.












