Casi dos décadas han pasado desde que K De Oro comenzó a trabajar con el Senepol, una raza que con el tiempo se convirtió en parte importante de su propuesta genética y en una herramienta orientada al cruzamiento industrial en la ganadería boliviana.
Para Rodrigo Molina, gerente de K De Oro, la historia de la cabaña con esta raza está vinculada a una visión que comenzó hace años y que mantiene como uno de sus principales objetivos elevar la productividad de los sistemas ganaderos sin dejar de lado las condiciones de adaptación que exige el campo.
“Ya estamos casi 20 años trabajando con esta raza. Lo que la hace muy especial es que, bueno, K De Oro siempre fue pionero en el cruzamiento industrial, y creo que esta raza aparece para hacer un trabajo muy importante en el cruzamiento industrial”, explicó Molina.
Una raza nacida del cruce de dos mundos
Parte de la particularidad del Senepol está en su propia historia genética. Se trata de una raza taurina conformada a partir de Red Poll, de origen británico, y N’Dama, un criollo africano que se cruzó de manera natural en el Caribe.
Esa combinación dio origen a un animal que reúne características que pueden resultar complementarias dentro de los sistemas productivos tropicales. Molina destaca que, además de su resistencia frente a condiciones climáticas exigentes, conserva atributos asociados a las razas británicas.
“Así que es una raza que se caracteriza por su resistencia, pero no solo por la resistencia a los climas extremos como tenemos en nuestro país, también tiene características muy propias de los animales británicos, que es su mansedumbre, su precocidad, su producción de carne”, señaló.
Precisamente, esas características son las que K De Oro busca aprovechar al incorporar el Senepol en programas de cruzamiento con ganado cebú.
“Al cruzarlo con ganado cebúino, conseguimos el cruzamiento industrial, que es elevar los niveles de producción que tiene el cebú y conseguir una productividad más alta en el campo. Así que es una herramienta interesantísima para poder aumentar la productividad sin perder adaptación, sin perder rusticidad”, sostuvo Molina.


Una alternativa para las vacadas Nelore
Dentro de los sistemas de producción bovina, el Senepol también puede utilizarse sobre vacadas Nelore y en diferentes esquemas de cruzamiento. Molina resalta que una de sus características es su frame moderado, que puede influir en el tamaño y funcionalidad de las hembras resultantes.
“Va muy bien con F1, para los que crían Nelore, aparte, del choque del mejor híbrido que se consigue, su frame moderado hace que las hembras, que son crías de Senepol, tienen un frame más moderado”, explicó.
A esto se suman características que, de acuerdo con el gerente de K De Oro, pueden favorecer el desempeño de las hembras como vientres.
“Son bastante mansos, son un poco más lecheras, así que crían muy bien a los terneros. Creo que tienen un buen peso al destete”, agregó.
Facilidad de parto y precocidad
Otro de los atributos que Molina destaca en la raza es el bajo peso al nacimiento de los terneros, característica que puede favorecer su utilización sobre vaquillas y reducir problemas asociados con partos difíciles.
“Una característica importante que también tiene la cría Senepol es que nace muy pequeñito, entonces facilita mucho para el parto de primeriza. Por ejemplo, es muy recomendado usar toros Senepol en vaquilla”, afirmó.
La facilidad de parto, explicó, puede contribuir a disminuir pérdidas de terneros asociadas a distocias, especialmente en sistemas donde se busca utilizar genética de mayor precocidad.
A la vez, la raza presenta características de desarrollo temprano tanto en las hembras como en los animales destinados a producción de carne.
“Uno, las P1 las puede estar preñando en 15, 16 meses en un manejo a pasto, y también la precocidad de terminación. Los P1 pueden acabar antes de los dos años y en un régimen de confinamiento empiezan a ir a matadero entre 14 y 16 meses ya con cerca de 500 kilos”, detalló Molina.
Una historia que continúa en el campo boliviano
Después de casi 20 años de selección y trabajo con la raza, K De Oro mantiene al Senepol dentro de una estrategia genética orientada a combinar las condiciones del ganado adaptado al trópico con atributos productivos que permitan obtener animales más precoces y eficientes.
Para Molina, esa combinación es precisamente uno de los principales valores de la raza: su capacidad para desenvolverse en condiciones exigentes y, al mismo tiempo, responder cuando el sistema productivo ofrece mejores condiciones.
“Así que la verdad que es un animal que, aparte de ser muy resistente, muy rústico, también responde cuando uno le exige y cuando le da condiciones”, concluyó.
Fuente: Rodrigo Molina
Redacción: Publiagro


















