El debate sobre la importación privada de combustibles vuelve a cobrar relevancia en el sector productivo, en medio de cuestionamientos sobre el alcance del reciente decreto que regula estas operaciones y la necesidad de ajustes en el marco normativo vigente.
El gerente de la Asociación Nacional de Productores de Oleaginosas y Trigo (ANAPO), Jaime Hernández, señaló que aún se espera conocer en detalle el impacto de la nueva disposición, aunque recordó que la importación de diésel y gasolina por privados ya estaba permitida desde hace tiempo.
En ese contexto, destacó que cualquier modificación debería enfocarse en mejorar los procedimientos administrativos para convertir esta alternativa en una opción real de abastecimiento. Sin embargo, advirtió que uno de los principales factores que ha limitado su viabilidad es el incremento de los precios internacionales de los combustibles.
Según explicó, los costos actuales de importación privada de diésel y gasolina se sitúan aproximadamente entre 15 y 16 bolivianos por litro, lo que reduce significativamente su competitividad frente al suministro convencional y dificulta que se consolide como una alternativa masiva para el sector productivo.
Pese a ello, Hernández consideró importante contar con un marco normativo más ágil que facilite las importaciones, siempre que esto vaya acompañado de una eventual estabilización o reducción de los precios internacionales en el mediano plazo.

Asimismo, planteó que las autorizaciones para la importación de combustibles deberían gestionarse también en Santa Cruz, y no únicamente en La Paz, como ocurre actualmente. A su criterio, la centralización de estos trámites complica los procesos y retrasa las gestiones del sector privado.
En relación con la coyuntura actual, el representante de ANAPO enfatizó la urgencia de garantizar el abastecimiento de diésel para el sector productivo, en especial de cara al inicio de la campaña agrícola de invierno. Señaló que pequeños, medianos y grandes productores requieren un suministro oportuno para evitar afectaciones en la cosecha.
Finalmente, remarcó que, independientemente de las alternativas de importación privada, la prioridad en el corto plazo debe ser asegurar el abastecimiento por parte de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), a fin de responder a la demanda del sector agrícola en un momento crítico del calendario productivo.
Fuente: Jaime Hernández
Redacción: Publiagro




















