La cosecha de verano llegó a su final con resultados positivos para el sector productivo, mientras que la campaña de invierno ya presenta un avance del 30% en la siembra de sus diferentes cultivos. Desde el sector agropecuario existe expectativa por el desarrollo de esta nueva campaña, aunque también preocupación por la situación que atraviesa el país y el posible impacto en el abastecimiento de insumos esenciales para la producción.
El presidente de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (ANAPO) Abraham Nogales, manifestó que una de las principales dificultades que enfrentan actualmente los productores es la demora en la llegada de semillas, fertilizantes y agroquímicos, elementos fundamentales para garantizar el desarrollo adecuado de la campaña de invierno.
“Tenemos limitaciones por la no llegada de insumos, de semillas, de fertilizantes y de agroquímicos que, si en su momento puede ser un problema, para la campaña de invierno que estamos desarrollando ahora mismo. Hemos venido ya sembrando la mayor parte del sector este, pero necesitamos tener 40% en todos los cultivos”.
Pese a estas dificultades, la campaña de verano concluyó de manera favorable e incluso superó las expectativas previstas por el sector. Uno de los principales motores de esta producción fue la zona de San Ignacio de Velasco, que alcanzó cifras cercanas a los tres millones de toneladas de soya. A nivel departamental, el rendimiento promedio se aproxima a las 2,5 toneladas por hectárea, impulsado principalmente por los buenos resultados obtenidos en la región de la Chiquitania.

En los últimos años, la Chiquitania se ha consolidado como una de las zonas agrícolas más productivas del país, gracias a la implementación de mejores prácticas de manejo agronómico y al trabajo técnico desarrollado por profesionales especializados en estudios y correcciones de suelo.
“La zona de la Chiquitania se vuelto en los últimos años en una zona muy productiva debido a que tienen muy buenos manejos, Sí, bien es una sola campaña, que con los manejos adecuados y gracias al trabajo de los agrónomos que hacen los estudios de suelo, con recomendaciones y correcciones de suelo para producir más eficientemente”.
Asimismo, desde el sector productor se destacó la importancia de continuar apostando por la eficiencia productiva y el acceso a biotecnología como herramientas fundamentales para incrementar los rendimientos y fortalecer la sostenibilidad agrícola.
“Hoy por hoy estamos tratando de ser más eficientes en el área abierta, que tenemos la petición de biotecnología para poder tener mejores rindes y en el manejo de sostenibilidad también, que van a juntamente de la mano para poder ser más eficientes en lo que ya tenemos que hacer”.
Las proyecciones del sector indican que, una vez concluida la cosecha pendiente en la Chiquitania, la producción superará los tres millones de hectáreas, sobrepasando los resultados de la gestión pasada y marcando, hasta el momento, un récord productivo. Tanto el sector de San Ignacio como la región chiquitana han demostrado un desempeño altamente productivo durante esta campaña agrícola.
Redacción: Publiagro


















