Cirbloc® MHyo, presentada por Ceva Salus Animal y Agroservet en Santa Cruz, combina protección contra circovirus tipo D y micoplasma, marcando un nuevo estándar en prevención sanitaria para el sector porcino

Santa Cruz de la Sierra volvió a ser punto de encuentro para el sector porcino, en una jornada donde la innovación sanitaria y la prevención ocuparon el centro del debate. En el marco del reciente lanzamiento de nuevas soluciones biológicas, productores, técnicos y especialistas analizaron los principales desafíos que enfrenta la producción porcina, especialmente frente a enfermedades de alta prevalencia y fuerte impacto económico.

Durante el evento, Luciano Lunardi, Director de Cerdos de Ceva para Latinoamérica, puso el foco en la necesidad de actualizar las estrategias sanitarias en función de la evolución de los patógenos y las demandas del sistema productivo.

“Cirbloc® MHyo es una solución única para el mercado de cerdos, la más actualizada para el control del circovirus y micoplasma. Ya la hemos introducido en Europa y otros países de América Latina, y hoy llega a Bolivia como una innovación clave”, señaló.

Lunardi explicó que América Latina ocupa un rol estratégico en la producción porcina global, con un alto potencial de crecimiento, pero también con desafíos sanitarios importantes. Entre ellos, mencionó las lesiones pulmonares y las pérdidas económicas asociadas al circovirus porcino (PCV2), cuya evolución ha dado lugar a nuevas variantes.

“El circovirus de hoy no es el mismo de hace diez años. Actualmente, el serotipo más prevalente es el tipo D, que es justamente el que incluye nuestra vacuna, junto con micoplasma, en una sola aplicación lista para usar”, precisó.

“Hoy creemos que tenemos el producto que va a ser el estándar del mercado en términos de protección”

Uno de los principales atributos de la nueva vacuna es su practicidad, ya que no requiere mezclas adicionales, facilitando su aplicación en campo. Este aspecto, sumado a su nivel de protección, busca responder a una de las principales demandas del productor: eficiencia sanitaria con menor complejidad operativa.

El impacto económico de estas enfermedades también fue abordado durante la presentación. Según Lunardi, cerca del 60% de la inversión en vacunas porcinas en Bolivia se concentra en la prevención de circovirus y micoplasma, lo que refleja la magnitud del problema en el sector.

“Cuando tienes una solución que mejora la protección y además simplifica el manejo, estás aportando directamente a la rentabilidad del productor”, afirmó.

Respecto a la dinámica de estas enfermedades, el especialista explicó que su transmisión es altamente eficiente, tanto por contacto directo entre animales como a través de vectores, incluyendo al propio personal de las granjas. Por ello, subrayó que la prevención mediante vacunación es la estrategia más efectiva, considerando que la prevalencia de estos patógenos es cercana al 100% en las explotaciones porcinas.

Más allá del producto, la compañía reafirmó su compromiso con el desarrollo del sector porcino en Bolivia, no solo a través de innovación, sino también mediante servicios y programas orientados al monitoreo y mejora continua.

“Más que una vacuna, queremos acompañar al productor con soluciones integrales. Nuestro compromiso es traer innovación constante; proyectamos lanzar al menos un producto por año en el país”, adelantó Lunardi.

Redacción: Publiagro