Productores advierten falta de interés de YPFB en la compra y temen pérdidas en plena zafra

A pocos días del inicio de la zafra, el sector cañero observa con preocupación que Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) aún no haya definido la compra de etanol, generando incertidumbre sobre el destino de la producción.

«Tenemos conocimiento por parte del Gobierno que no hay mucho interés de llevar volumen de etanol. Ya tenemos la producción en los tanques, estamos a punto de arrancar la zafra y no tenemos dónde almacenar esta nueva producción», informó Alcides Córdova, presidente de la Confederación de Cañeros de Bolivia (CONCABOL).

Según el representante del sector, la disminución en la compra de etanol resulta preocupante, ya que existe suficiente materia prima para la producción, pero no se evidencia interés por parte de la estatal en adquirir el volumen necesario.

Ante este escenario, el sector cañero sostuvo una reunión con el vicepresidente del Comité Cívico Pro Santa Cruz, Agustín Sambrana, buscando que, mediante su intervención, el Gobierno convoque a una reunión para abordar la problemática.

«Hemos enviado notas de invitación, hasta ahora no hemos recibido respuestas ni por parte del Ministerio de Hidrocarburos ni por parte de Yacimientos», señaló el dirigente.

En cuanto a la producción, se estima la siembra de aproximadamente 30.000 hectáreas a nivel nacional, una cifra que responde en gran parte a la renovación anual de cultivos.

“Tenemos conocimiento por parte del Gobierno que no hay mucho interés de llevar volumen de etanol. Ya tenemos la producción en los tanques, estamos a punto de arrancar la zafra y no tenemos dónde almacenar esta nueva producción”

Contrato en discusión y desacuerdo por nuevas cláusulas

El contrato de compra de etanol vence el 31 de diciembre de cada año. Sin embargo, el nuevo documento presenta modificaciones que han generado rechazo en el sector.

«El contrato ya se venció y este nuevo contrato ha salido con una cláusula muy diferente a los anteriores, una cláusula en la que solo autoriza a Yacimientos a modificar, suspender o eliminar y no estamos de acuerdo con esta cláusula, porque da solamente la potestad y el poder a Yacimientos, no así a la otra parte, como nosotros, de poder hacer algún tipo de modificación en el contrato».

Otro de los puntos críticos es la reducción en los volúmenes de compra. Mientras el sector proyecta una producción cercana a los 290 millones de litros, las intenciones de compra apenas alcanzan los 243 millones.

A esto se suma la preocupación por la disminución en la mezcla de etanol en los combustibles.

«En muchos otros países, más de 70, por un problema de guerra están incrementando la mezcla de etanol en su combustible por el elevado precio del petróleo. Todos están optando por incrementar la mezcla, pero en Bolivia estamos al revés, estamos disminuyendo y deberíamos estar al 12%, pero no llegamos ni al 8%».

La falta de certezas en la compra de etanol y la reducción en la demanda generan un escenario de riesgo para el sector, que podría enfrentar dificultades para colocar su producción.

«Tenemos el temor de quedarnos con cerca de 60.000 hectáreas de caña en caso de que Yacimientos no retire los volúmenes», advirtió Córdova.

Esta situación pone en evidencia la necesidad de establecer acuerdos claros y oportunos que permitan garantizar la continuidad productiva y evitar pérdidas económicas en uno de los sectores clave del agro boliviano.

Redacción: Publiagro