En el país se desarrolla actualmente un proceso de análisis y debate en torno a la Ley 1720, que ha generado distintas posiciones dentro del sector productivo agrícola. Mientras algunos productores organizados, como UNIPROS, expresan su respaldo a la normativa por los beneficios que podría representar en el acceso al financiamiento y la mejora del valor agregado de la producción, otros sectores han manifestado observaciones y diferencias respecto a su aplicación.
La pasada semana, el Gobierno sostuvo una reunión con productores campesinos de Beni y Pando, quienes realizaron una marcha en rechazo a la ley. Sin embargo, tras el encuentro no se llegó a un acuerdo. En contraste, productores de San Julián y del norte de Santa Cruz, en conferencia de prensa, manifestaron su apoyo a la normativa, destacando que la medida es de carácter voluntario.
En este contexto, Samuel Llusco, miembro de los productores de UNIPROS, manifestó su respaldo a la Ley 1720, señalando que esta representa un valor agregado para la producción agrícola y una oportunidad para fortalecer al sector.
¨El tema de apoyar a la ley 1720 que ha sido promulgada precisamente para poder cambiar la clasificación de los predios de pequeña a mediana empresa, aportará en que podamos obtener créditos con el banco, es una garantía para adquirir semilla y seguir sembrando y no a través de terceros ya que los intereses son muy altos¨.

Llusco recalcó que la implementación de la norma es voluntaria, por lo que no necesariamente todos los productores estarán obligados a acogerse a la misma. En ese sentido, explicó que, si bien no siempre se logra un consenso total, existen productores que sí están interesados en acceder a sus beneficios.
¨Sabemos que la condición a veces no acompaña a los agricultores de nuestro país y son pocos los que están en contra, hay muchos más productores que necesitan este oxígeno de capital para levantarse¨.
Asimismo, señaló que el acceso directo a financiamiento permite a los productores adquirir insumos como semillas, repatronización de reservas y otros elementos necesarios para la actividad agrícola en mejores condiciones.
¨Cuando es al contado, el precio es mucho más bajo y eso nos va a ayudar a bajar los costos para poder obtener ya sea producción de hortalizas, soya, mote, quinua, girasol, sorgo, maíz, en algunos casos hasta algodón¨.
De esta manera, el debate en torno a la Ley 1720 continúa desarrollándose con posiciones diferenciadas dentro del sector, mientras se analizan sus posibles impactos en la producción, el acceso al crédito y la estructura productiva del país.
Redacción: Publiagro


















