El sector productivo y el Gobierno coinciden en impulsar la inversión, la seguridad jurídica y nuevas políticas para fortalecer la ganadería, la lechería y el desarrollo rural

La inauguración de Agropecruz 2026 no solo dio inicio a una de las principales vitrinas del sector pecuario boliviano, sino que también se consolidó como un espacio estratégico para definir el rumbo productivo del país. Con la presencia del Gobierno nacional y líderes del agro, el evento dejó en evidencia coincidencias clave: Bolivia debe apostar por producir más, atraer inversiones y generar condiciones que impulsen el crecimiento sostenible.

Desde el sector productivo, el presidente de la CAO, Klaus Frerking, destacó el peso estructural del agro en la economía nacional. Recordó que el sector aporta el 16% del Producto Interno Bruto (PIB) y genera una de cada cuatro divisas, posicionándose como un pilar fundamental para la estabilidad económica y social del país.

En su discurso, resaltó el esfuerzo diario de más de 1,6 millones de bolivianos que trabajan en el campo, subrayando que el agro no solo produce alimentos, sino que sostiene la esperanza y la seguridad alimentaria del país. En ese contexto, insistió en la necesidad de avanzar hacia un modelo productivo más moderno, con acceso a tecnología, innovación y biotecnología, además de condiciones claras de seguridad jurídica que permitan atraer inversiones.

“El campo necesita certezas para crecer”, fue el mensaje implícito, acompañado del pedido de frenar los avasallamientos y garantizar reglas claras para quienes invierten y producen.

Por su parte, el presidente del Estado, Rodrigo Paz, planteó un giro en la visión económica del país, dejando de lado enfoques ideológicos para priorizar la producción, la inversión y la apertura de mercados. Enfatizó que Bolivia debe dejar atrás el estancamiento y apostar por un modelo basado en crecimiento, generación de riqueza y reinversión.

“La inauguración de Agropecruz deja un mensaje claro: Bolivia tiene el potencial productivo, pero el desafío es convertirlo en crecimiento real con reglas claras, tecnología y apertura de mercados”

El mandatario destacó además los avances en política internacional, señalando que el país busca fortalecer relaciones comerciales con diferentes naciones, especialmente con Brasil, con el objetivo de abrir nuevas oportunidades para el sector productivo, incluyendo la exportación de carne.

Uno de los puntos centrales de la jornada fue el anuncio de nuevas medidas orientadas a dinamizar el agro. Entre ellas, la promulgación de la Ley 157, que permite la conversión voluntaria de la pequeña propiedad agraria en mediana o empresarial. Esta medida busca facilitar el acceso a financiamiento y potenciar la capacidad productiva de pequeños productores, sin afectar la propiedad ni obligar a su transformación.

Asimismo, se oficializó el endurecimiento de las penas por abigeato, elevando las sanciones de cuatro a ocho años de privación de libertad en casos graves, en respuesta a una problemática que afecta directamente a los productores ganaderos.

En el ámbito productivo, también se anunció el programa “Mi Bolivia Lechera”, una iniciativa destinada a reactivar el sector lácteo, que en los últimos años ha registrado una caída significativa en su producción.

El mensaje final de la inauguración fue contundente: Bolivia tiene condiciones naturales, productivas y humanas para convertirse en un actor relevante en el escenario agropecuario regional e internacional. Sin embargo, el desafío está en consolidar un entorno que permita aprovechar ese potencial, mediante políticas claras, inversión sostenida y una visión de desarrollo que priorice la producción como motor del país.

Redacción: Publiagro