El municipio cruceño de San Javier se convirtió en el centro de atención nacional tras la elaboración del queso más grande de Bolivia durante la FexpoJavier 2026, una hazaña que no solo sorprendió por su magnitud, sino también por el mensaje productivo que representa para el sector agropecuario.
La gigantesca pieza superó los 2.000 kilos de peso y fue elaborada en una sola jornada gracias al trabajo conjunto de productores lecheros de la región, quienes reunieron aproximadamente 22.500 litros de leche fresca. Este volumen evidencia la capacidad productiva de la zona y la articulación eficiente entre pequeños y medianos productores.
El evento trascendió lo gastronómico y se convirtió en una vitrina del potencial lechero del oriente boliviano. De acuerdo con datos del sector agropecuario nacional, Santa Cruz concentra cerca del 70% de la producción de leche del país, consolidándose como el principal motor de esta cadena productiva. Esta fortaleza se sustenta en mejoras en genética bovina, alimentación, sanidad animal y adopción de tecnologías en sistemas de ordeño.
Durante la feria, el presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), Klaus Frerking, destacó que estos espacios permiten visibilizar el crecimiento del sector, no solo en volumen, sino también en calidad. Señaló que la producción lechera en Bolivia ha mostrado avances sostenidos en los últimos años, impulsados por la demanda interna y el desarrollo de la agroindustria.
Además del récord, la actividad tuvo un fuerte componente cultural. Los visitantes pudieron degustar el queso acompañado de productos tradicionales como dulce de guayaba, melao y majablanco, resaltando la identidad gastronómica de la región. Este tipo de iniciativas fortalece el turismo rural y genera valor agregado a la producción primaria.

A nivel técnico, la elaboración de un queso de gran tamaño implica desafíos importantes en manejo de materia prima, control de temperatura, coagulación y prensado, lo que demuestra la capacidad organizativa y el conocimiento de los productores locales. Según especialistas en tecnología de alimentos, la calidad de la leche y la rapidez en el procesamiento son factores clave para lograr un producto homogéneo y seguro.
La experiencia de San Javier no solo deja un récord, sino también una señal clara del camino que puede seguir el sector: integración, innovación y promoción de la producción local. En un contexto donde el agro busca mayor competitividad, iniciativas como esta refuerzan la importancia de generar valor desde el origen y conectar al productor con el consumidor.
Así, el queso gigante se consolida como un símbolo del trabajo colectivo y del potencial del campo boliviano, demostrando que tradición y productividad pueden ir de la mano para impulsar el desarrollo económico rural.
Redacción: Publiagro



















