El haba (Vicia faba L.) se mantiene como una leguminosa tradicional en Bolivia, cultivada especialmente en zonas andinas debido a su gran adaptabilidad a climas fríos y altitudes elevadas. Su cultivo forma parte de la agricultura familiar y es clave tanto para el consumo interno como para mercados externos, en especial en forma de grano seco.
Según expertos, el cultivo de haba no solo representa un ingreso importante para las familias campesinas, sino que también constituye un legado agrícola que combina tradición y potencial económico.
Zonas de producción principales
Las regiones más destacadas en la producción de haba son aquellas con altitudes entre 2 000 y 3 800 metros sobre el nivel del mar, donde la leguminosa se adapta mejor a las condiciones climáticas y logra rendimientos más altos:

Fuente: Estudios agronómicos y análisis regionales del sector agrícola boliviano.
Superficie cultivada y producción anual
Aunque Bolivia no dispone de estadísticas oficiales año por año, estudios y estimaciones técnicas muestran la importancia de este cultivo:

Estos números reflejan que la producción de haba es significativa en términos de superficie cultivada, aunque los volúmenes de exportación son limitados por factores como infraestructura, coordinación de mercado y niveles de procesamiento.

Exportaciones y mercado internacional
A pesar de estas limitaciones, la haba boliviana ha comenzado a posicionarse en mercados internacionales exigentes. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) hasta 2025, los principales destinos fueron:

Uno de los factores que impulsa estas exportaciones es la calidad del haba boliviana, especialmente la conocida “haba gigante de Copacabana”, valorada por su tamaño, facilidad de cocción y rendimiento industrial. Además, su alto contenido nutricional la convierte en un producto atractivo para la industria alimentaria global.
Jorge Francisco Villegas, gerente de Ascex Trading, destacó:
“El desafío ahora es claro: mejorar la calidad y cumplir con estándares internacionales para aprovechar toda la producción y llegar a más mercados.”
Actualmente, Bolivia exporta entre 15 y 20 contenedores al año, lo que representa un avance notable considerando que este cultivo ha sido tradicionalmente destinado al consumo interno.
El cultivo de haba en Bolivia combina tradición, cultura y oportunidad económica. Con un manejo adecuado, acceso a tecnología y estándares internacionales, este grano andino puede consolidarse como un producto exportable de alto valor, beneficiando a miles de familias productoras y reforzando la presencia boliviana en mercados exigentes del mundo.
Redacción: Publiagro




















