El uso de invernaderos permite producir todo el año, elevar la calidad del fruto y generar nuevas oportunidades para pequeños productores

El cultivo de pimentón en invernaderos se perfila como una alternativa estratégica para la diversificación productiva en Bolivia, en un contexto donde la producción nacional aún es limitada, estacional y altamente dependiente de las condiciones climáticas.

Actualmente, la producción de pimentón en el país se concentra principalmente en sistemas a campo abierto, lo que expone a los cultivos a riesgos como heladas, sequías y exceso de lluvias. Esta situación restringe la oferta durante ciertas épocas del año y limita el crecimiento sostenido del sector.

En ese escenario, la implementación de invernaderos aparece como una solución viable, al permitir la producción durante todo el año, mejorar la calidad de los frutos y optimizar el uso de recursos como el agua. Además, este sistema contribuye a estabilizar los precios en el mercado y a garantizar un abastecimiento constante.

Uno de los principales beneficios del cultivo bajo cubierta es el incremento en la productividad. Mientras en sistemas tradicionales se obtienen rendimientos de entre 2 y 2,5 kilogramos por metro cuadrado, en invernaderos estos pueden duplicarse o incluso triplicarse, dependiendo del manejo técnico aplicado. A ello se suma la obtención de frutos más uniformes, con mejores características comerciales, lo que incrementa su valor en mercados urbanos y supermercados.

A pesar de estas ventajas, la producción de pimentón en Bolivia se ha mantenido relativamente estable en los últimos años, sin un crecimiento significativo, lo que evidencia el potencial aún no aprovechado de este cultivo.

Producción nacional (2014–2019)


“Entre las principales limitaciones del cultivo tradicional se encuentran la dependencia del clima, la presión de plagas y enfermedades, la baja adopción de tecnología y la competencia con productos importados, en muchos casos de manera informal”

Como el pimenton, también se pueden trabajara otras variedades de verduras/ Foto: Internet

Los datos reflejan una superficie cultivada relativamente reducida y una producción que no ha mostrado incrementos relevantes, lo que refuerza la necesidad de incorporar tecnologías que impulsen la eficiencia productiva.

En cuanto a su distribución geográfica, el cultivo de pimentón se desarrolla principalmente en los departamentos de Beni, Cochabamba y Santa Cruz, aunque también se registran producciones menores en regiones como Tarija, Chuquisaca y La Paz, especialmente bajo sistemas protegidos.

En los valles interandinos, como Cochabamba, Chuquisaca y Tarija, se concentra gran parte de la producción debido a sus condiciones climáticas favorables. En contraste, en regiones tropicales como Santa Cruz y Beni, el cultivo enfrenta mayores desafíos por la alta humedad y la incidencia de enfermedades. Por su parte, en el altiplano, la producción es limitada y depende en gran medida del uso de invernaderos o carpas solares.

Un ejemplo representativo es el departamento de Tarija, donde la producción se encuentra distribuida en pequeñas superficies y en manos de productores de escala reducida.

Superficie de pimentón por provincias (Tarija)

Este panorama evidencia una producción fragmentada, con bajos niveles de tecnificación y alta vulnerabilidad frente a factores climáticos y sanitarios.

Entre las principales limitaciones del cultivo tradicional se encuentran la dependencia del clima, la presión de plagas y enfermedades, la baja adopción de tecnología y la competencia con productos importados, en muchos casos de manera informal.

Frente a estos desafíos, el desarrollo del pimentón en invernaderos no solo permitiría mejorar la productividad y la calidad, sino también reducir la dependencia de importaciones, generar empleo rural y fortalecer la seguridad alimentaria del país.

En ese sentido, especialistas coinciden en que la agricultura protegida representa una oportunidad clave para transformar la producción hortícola en Bolivia, especialmente para pequeños y medianos productores que buscan alternativas rentables y sostenibles.

Redacción: Publiagro