
La Asociación de Productores de Leche CERMA señala que la planta San Andrés adeuda cerca de Bs 1,4 millones por tres planillas y advierte que la producción se vuelve insostenible

La Asociación de Productores de Leche de Cercado y Marbán (CERMA), del departamento del Beni, denunció que la planta San Andrés de la Empresa Boliviana de Alimentos (EBA) mantiene una deuda de aproximadamente 1,4 millones de bolivianos correspondiente a tres planillas de pago por la leche entregada por los productores.
Según explicaron los dirigentes del sector en conferencia de prensa, el retraso en los pagos afecta directamente la continuidad de la producción lechera, ya que los productores dependen de esos recursos para cubrir los costos de alimentación, insumos y mano de obra.
El presidente de la Asociación de Productores de Leche CERMA, Percy Suárez Solíz, manifestó que la situación se ha vuelto crítica para el sector.
“Nos adeudan la segunda quincena del mes de enero y todo febrero. Es una situación muy preocupante porque todos los insumos que necesitamos para la producción lechera se pagan con recursos y dinero”, explicó.
El dirigente señaló además que el retraso en los pagos se suma a otros problemas estructurales que enfrenta el sector, como el bajo precio de la leche y la reducción del número de productores que entregan su producción a la industria.
De acuerdo con Suárez, la cantidad de productores que proveen leche a la planta ha disminuido significativamente en los últimos años.
“Ya ha bajado un 60% de los productores que llevaban leche a la industria; ahora quedamos con un 40%. No podemos permitir que la producción lechera se muera por malos manejos o políticas de administración”, advirtió.
Deuda y costos de producción
Por su parte, el tesorero de la asociación, Pablo Suárez Ruíz, detalló que la deuda acumulada por las tres planillas pendientes asciende aproximadamente a 1,4 millones de bolivianos, recursos que los productores necesitan para cumplir con sus propias obligaciones económicas.

“Nos adeudan la segunda quincena del mes de enero y todo febrero. Es una situación muy preocupante porque todos los insumos que necesitamos para la producción lechera se pagan con recursos y dinero”

“Todos los productores necesitamos pagar insumos y cubrir obligaciones. Este retraso afecta directamente a nuestras actividades”, señaló.
El dirigente también explicó que el sector enfrenta un problema adicional relacionado con el precio de la leche, que se encuentra regulado por una banda establecida hace más de una década.
Según indicó, actualmente los productores reciben Bs 4,45 por litro, más una posible bonificación de 50 centavos, aunque no todos los productores acceden a ese incentivo.
En promedio, el precio real pagado al productor alcanza Bs 4,84 por litro, mientras que el costo de producción estimado por el sector llega a Bs 6,28, lo que significa que los productores trabajan a pérdida.
“Necesitamos incrementar el precio de la leche a 6,28 bolivianos más 50 centavos de bonificación para poder tener rentabilidad y motivar a los productores a seguir entregando leche a la planta”, sostuvo.
Riesgo para la producción lechera
Los dirigentes advirtieron que la falta de pago y el bajo precio del producto generan un fuerte desincentivo para la actividad lechera, que es clave para el abastecimiento de alimentos de la canasta familiar.
Según señalaron, el objetivo del sector es mantener la producción y seguir abasteciendo a la industria, pero para ello es necesario que se regularicen los pagos y se revisen las condiciones económicas del sector.
“Producimos un alimento de primera necesidad para la canasta familiar, que es la leche. Necesitamos que nos paguen para poder seguir trabajando y sostener la producción”, concluyó Percy Suárez.

Redacción: Publiagro














