Calidad, pureza y viabilidad de la semilla, junto al asesoramiento técnico, son factores clave para lograr pasturas eficientes y sistemas ganaderos sostenibles.

Las semillas de pasturas constituyen uno de los pilares fundamentales para el desarrollo de sistemas ganaderos productivos y sostenibles. En la ganadería moderna, la calidad del forraje no solo define la disponibilidad de alimento para el ganado, sino que influye directamente en el rendimiento productivo, la salud animal y la eficiencia económica del sistema. Una pastura bien establecida y manejada permite mejorar la conversión alimenticia, incrementar la producción de carne y leche, reducir costos de suplementación y minimizar el impacto ambiental.

La selección de semillas: un proceso técnico, no comercial
El ingeniero Juan Carlos Gutiérrez explica que la selección y el uso de semillas de pasturas va mucho más allá de una simple compra. Se trata de un proceso técnico que comienza con análisis laboratoriales, donde se evalúan parámetros como el peso encimétrico específico de la semilla. “Eso da una pauta de si la semilla ha sido cosechada correctamente”, señala, destacando la importancia de una cosecha adecuada para garantizar calidad y uniformidad.

Viabilidad de la semilla y análisis de laboratorio
Otro criterio fundamental en la selección es la verificación de la viabilidad de la semilla, análisis que se realiza mediante pruebas de laboratorio como el tetrazolio. Este reactivo permite identificar si las partes principales que conforman el embrión de la planta —el epicotilo y la radícula— están bien formadas, maduras y con capacidad de realizar intercambio gaseoso, es decir, si la semilla “respira”. Estos elementos son determinantes para establecer la calidad real de la semilla cosechada.

Pureza varietal: una exigencia del mercado
Entre los principales aportes de la semilla se encuentra la pureza varietal, un parámetro que el proveedor o fabricante define según los requerimientos del cliente o importador. Existen distintos rangos de pureza, dependiendo del uso y del sistema de siembra. En este contexto, Gutiérrez remarca que “hoy día en Bolivia el mercado está demandando semillas del 90% de pureza hacia arriba, porque elimino todo tipo de impureza y todo tipo de semilla que no está en condiciones de nacer y me quedo con lo mejor de cada cosecha”.

«Si no tengo calidad de semilla, por más que se haga un excelente trabajo y las siembra en buenas condiciones de humedad, si la semilla es mala, nada de lo que haga va resultar bueno, el asesoramiento también es importante porque si tengo una buena semilla, pero hice mal todo lo demás tampoco va a resultar»

Foto: Marianela Bozzo
Foto: Marianela Bozzo

Germinación y dormancia en semillas de pasturas
La germinación es otro aspecto clave. Algunas especies de pasturas presentan dormancia, lo que significa que, tras la cosecha, no están inmediatamente aptas para germinar debido a procesos fisiológicos propios. Las semillas de pasto, consideradas aún especies silvestres, mantienen características naturales que no pueden modificarse fácilmente por intervención humana, salvo mediante procesos específicos y costosos para romper dicha normancia.

Cuando la semilla es cosechada en el momento adecuado y durante su maduración contó con condiciones óptimas de humedad, fertilidad del suelo y temperatura, normalmente se encuentra lista para germinar una vez que se le proporcionan las condiciones apropiadas.
“La germinación depende mucho del tiempo de cosecha y las condiciones con las que ha formado primero la planta y luego la semilla”, explica el especialista.

Viabilidad y otros parámetros de calidad
La viabilidad, determinada mediante exámenes de laboratorio, permite establecer si la semilla está viva y tiene la capacidad efectiva de germinar. Además, existen otros factores que inciden en el valor de la semilla, como la ausencia de mezcla varietal con otras especies, un alto porcentaje de pureza varietal que garantice una sola especie, y bajos niveles de material inerte, malezas nocivas o malezas comunes, todos dentro de rangos de tolerancia establecidos.

Qué debe buscar un ganadero al elegir semillas de pasturas
Finalmente, Gutiérrez señala que el ganadero debe buscar un equilibrio entre varios factores: calidad de la semilla, calidad del proveedor y calidad del asesoramiento técnico. Se trata de un conjunto de elementos que, en combinación, permiten alcanzar los objetivos productivos del establecimiento.

“Si no tengo calidad de semilla, por más que se haga un excelente trabajo y las siembra en buenas condiciones de humedad, si la semilla es mala, nada de lo que haga va resultar bueno, el asesoramiento también es importante porque si tengo una buena semilla, pero hice mal todo lo demás tampoco va a resultar”.

Fuente: Juan Carlos Gutierrez
Redacción: Publiagro